Juan Tagle, expresidente de Cruzados, concesionaria que rige los destinos de Universidad Católica, rompió el silencio tras cerrar su etapa al mando del cuadro estudiantil dejó claro que, aunque hoy está enfocado en su profesión, su vínculo con el balompié nacional está lejos de terminar. "Me queda mucha energía (... ) Dificulto que yo no vuelva nunca más a tener alguna participación en el fútbol", confesó Tagle, deslizando que su futuro podría estar en diversas facetas: "Puede ser en Católica, puede ser algún día volver a ser director, puede ser en el fútbol chileno, puede ser en algún rol en la Liga o en la Federación", expresó a The Clinic.

Sobre sus intentos recientes por mantenerse ligado a la estructura del fútbol chileno, Tagle reveló su frustración tras no ser considerado para el Consejo de la Federación. "Creo que tengo algo que aportar en la discusión relevante que viene ahora sobre la nueva Federación (... ) Pero el directorio creyó que no, porque creyó que habían otros que podían aportar más", lamentó.

El abogado admitió que la decisión del directorio de la ANFP no fue de su agrado, aunque aclaró que ya dio vuelta la página: "Es una decisión que por supuesto no comparto, pero que no me queda más que respetar. Mi interés sigue estando en el futuro, quizás no con este nivel de exposición que tenía ahora". En otro punto, el expresidente de la UC abordó una de las polémicas que marcó su gestión: la supuesta conspiración para derrocar a Pablo Milad de la presidencia de la ANFP.

"Es curioso, porque hay algunos que insisten en esta mentira que yo intenté darle un golpe de Estado a Pablo Milad", sentenció. Tagle fue enfático en señalar que sus diferencias con el actual mandamás del fútbol chileno siempre fueron públicas y frontales. "Con Pablo Milad hemos tenido muchas discrepancias y muchos acuerdos en todos estos años, y siempre he tenido una relación cordial.

Yo tuve una visión bastante crítica del rol que llevó adelante este directorio (... ) pero siempre se la dije cara a cara". Finalmente, el exdirigente cruzado desestimó que existan pruebas de una ruptura institucional.

"Si yo hubiese hecho trabajo sucio por debajo o hubiera intentado alterar un mandato legítimamente ganado por Pablo, no estaría diciendo lo que dice ahora", concluyó.