El exfrentista Galvarino Apablaza se mantiene desde el miércoles pasado en calidad de prófugo en Argentina, luego que el operativo para detenerlo en su domicilio de Buenos Aires terminara sin poder hallarlo. Apablaza, el chileno acusado de participar en el crimen del exsenador Jaime Guzmán en 1991, logró evadir la captura que implicaba dar curso a su extradición a Chile. Durante la tarde del viernes, y luego de que Apablaza tampoco fuera hallado en otros cuatro domicilios -incluyendo el de su pareja, la periodista chilena Paula Chain-, el gobierno argentino anunció una recompensa por $20 millones de pesos argentinos (unos $13 millones de pesos chilenos) por información sobre el paradero de Apablaza.

En tanto, el abogado de Apablaza, Rodolfo Yanzón, ha señalado que su defendido no se entregará y que "la cuestión del refugio sigue estando en debate. No está dicha la última palabra", dijo a El Mercurio. Además, Yanzón adelantó que desde la defensa van "a esperar a que regrese el juez Ariel Lijo para que deje sin efecto esa orden de detención firmada por una jueza que desconoce absolutamente el caso, que solo ha firmado esa orden de detención y nada más".

Servini, la jueza que dio la orden Luego de que se quitara el estatus de refugiado a Apablaza, se le dio traslado a la Cancillería de Argentina para que se pronunciara sobre la extradición. Según detalló el Ministerio de Seguridad de Argentina, la sentencia de extradición que había permanecido en suspenso debido a los recursos de apelación y las impugnaciones presentadas por la defensa de Apablaza, pudo ser ejecutada el miércoles debido a la "inconducta procesal" del acusado, que "habría dejado de estar a derecho en ese juicio", tramitado en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº1. El juez a cargo de la causa ha sido Ariel Lijo, justamente quien Yanzón espera que regrese.

Esto, porque Lijo estuvo con licencia, y fue en ese periodo en que la causa la tomó la jueza María Servini de Cubría, quien dio curso a la detención que el juez mantuvo en suspenso. A juicio del abogado de Apablaza, la jueza "no tiene idea del caso", y acusó una "sucia jugada del gobierno", en entrevista con La Tercera. Una de los calificativos que se repite al describir al juez Lijo es "polémico".

Esto, a raíz de la controvertida trayectoria que lo acompaña. Fue en febrero cuando el juez federal Lijo comenzó a hacerse cargo del Juzgado Federal N°11, tras un sorteo. Entre las causas que debió hacerse cargo está la de Apablaza.

Según recoge El Mercurio, como en el juzgado hay causas que afectan tanto al actual gobierno argentino como al kirchnerismo, habría un foco puesto sobre el magistrado, puesto que fue el juez que el Ejecutivo impulsó para llegar a la Corte Suprema de ese país, aunque aquello no llegó a materializarse. En febrero de 2025, Lijo fue designado por decreto por el presidente argentino, Javier Milei, para llenar un cupo vacante en el máximo tribunal de ese país, de acuerdo a medios argentinos, bajo la modalidad "en comisión", lo que le permitía resolver esa nominación sin pasar por el Senado. No obstante, el decreto fue puesto en duda porque haría que un juez que ya tenía competencias en otro tribunal —en ese entonces juez federal penal en la Ciudad de Buenos Aires, Comodoro Py— tendría un doble cargo, algo que no es posible de acuerdo a la legislación argentina, consignaba la prensa trasandina.

Si bien el juez Lijo presentó una "licencia" de su cargo en Comodoro Py, para poder ocupar la vacante de la Suprema, el máximo tribunal lo rechazó, asegurando que esto demostraba su real intención de mantener una "doble calidad", de juez. Su postulación a la Corte Suprema fue cuestionada por el Colegio de Abogados de Buenos Aires, desde donde señalaron, en una declaración pública, que el juez, cuando estuvo en Comodoro Py, "ha sido reiteradamente cuestionado por mal desempeño ante el Consejo de la Magistratura de la Nación por su actuación irregular o morosa en causas de corrupción contra la Administración Pública Nacional". "En particular, este Colegio lo denunció ante el Consejo por la demora en la tramitación de numerosas causas y por la falta de colaboración en la reunión de datos estadísticos que permitieran controlar el desempeño del tribunal a su cargo", agregaron.

Apablaza acude a la ONU Este lunes, el abogado de Apablaza, dio a conocer que su cliente pidió este lunes al Comité Contra la Tortura de las Naciones Unidas (ONU) que intervenga para frenar su detención con fines de extradición. Según consignó EFE, el letrado considera que de concretarse la detención de Apablaza, acusado en Chile de ser el autor intelectual del asesinato del senador Jaime Guzmán en 1991, "configuraría un daño irreparable" para su cliente, quien vive desde 1993 en Argentina y recibió el estatus de refugiado en 2010. Apablaza pidió amparo a la ONU en coincidencia con la visita a Argentina del Presidente José Antonio Kast, quien ha pedido a su homólogo Javier Milei la extradición del exintegrante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR).

Según el letrado Yanzón, su cliente es víctima de una criminalización y el pedido de extradicción "responde a cuestiones políticas", por lo que considera que "cualquier proceso judicial en su contra carece de garantías de debido proceso". Considera que si es detenido y extraditado, el que fuera uno de los líderes de la resistencia contra la dictadura de Pinochet asume el riesgo de sufrir "un daño irreparable" por "las condiciones a las que sería sometido por la expectativa de prisión de por vida y por la avanzada edad del demandante y su delicado estado de salud". Por eso, solicitan a las Naciones Unidas que, "de manera cautelar, se ordene al Gobierno argentino se abstenga de enviarlo a Chile por el riesgo evidente de sufrir tortura y penas crueles", dice el comunicado.

Solicita detener el proceso hasta que "se resuelva en sede judicial el recurso de queja pendiente y se analicen adecuadamente las condiciones en que se encontraría en caso de ser devuelto a su país de origen, conforme los términos del artículo 3 de la Convención contra la Tortura".