En esa línea, aseguró que el Gobierno “va a redoblar los esfuerzos para que esta investigación esclarezca los hechos y determine a los responsables”, agregando que se buscará la aplicación de “las penas más duras” para quienes resulten culpables. El sargento segundo Javier Figueroa falleció tras permanecer varios días en estado crítico luego de ser baleado durante un procedimiento policial en el sur del país. Su muerte motivó la declaración de duelo nacional por parte del Ejecutivo y lo convirtió en el mártir número 1.

255 de Carabineros de Chile. Las ceremonias fúnebres contemplaron una misa, honores institucionales y el posterior traslado del féretro para su sepultura, en medio de un amplio despliegue de autoridades y muestras de apoyo a la familia del funcionario.