Diputados de oposición y oficialismo criticaron la decisión del Presidente José Antonio Kast de reunirse con su homólogo israelí, Isaac Herzog, durante la ceremonia de investidura de la nueva presidenta de Costa Rica, Laura Fernández. El senador UDI Sergio Gahona afirmó que, en este tema, "Chile debe actuar con prudencia". "Una reunión de esta naturaleza, en medio de un proceso abierto ante la justicia internacional y de una tragedia humanitaria evidente en Gaza, exige una explicación política seria por parte del Gobierno", señaló el gremialista.

El diputado Omar Sabat (Ind-UDI) calificó la cita como "equivocada y dolorosa para miles de familias chilenas de origen palestino". Su colega Marcos Ilabaca, del Partido Socialista, denunció que en el encuentro Kast-Herzog "hubo una incoherencia evidente". En una línea similar se manifestó el senador frenteamplista Diego Ibáñez, que recriminó al Ejecutivo lo que definió como su "desconexión" con la realidad del conflicto.

"No se puede hablar de derechos humanos y, al mismo tiempo, normalizar vínculos políticos con autoridades genocidas que han justificado la destrucción de Gaza. Chile debe estar del lado del derecho internacional, no de la impunidad ni de quienes tienen orden de arresto internacional", resaltó el extimonel frenteamplista. "Un acto nada inocente" Chile reconoce tanto el Estado de Israel como el Estado de Palestina, aboga por la solución de los dos Estados, y durante la Administración pasada, liderada por Gabriel Boric, fue uno de los países en denunciar y actuar contra el genocidio palestino en Gaza.

A las críticas parlamentarias a Kast también se sumó la Comunidad Palestina en Chile, la más numerosa del mundo al margen de los países árabes, con más de 500 mil personas, que expresó preocupación por lo que calificó como "una ruptura con la histórica doctrina de relaciones exteriores del país". "El gesto de Kast representa una señal de legitimación hacia una figura que hoy está bajo el escrutinio de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya, en el marco de la demanda por genocidio presentada por Sudáfrica", dijo la Comunidad en una declaración pública. "Es un acto diplomático que no tiene nada de inocente y una vergüenza para Chile, además de una falta de respeto y empatía con más de medio millón de chilenos de origen palestino", subrayó el presidente de la Comunidad Palestina de Chile, Maurice Khamis.

"Es un error estratégico contrario a los intereses de nuestro país, que históricamente ha defendido el respeto al derecho internacional y los derechos humanos. Chile no gana nada blanqueando a quienes han justificado la destrucción de Gaza; al contrario, pierde autoridad moral y coherencia", agregó. Khamis recordó que "Herzog ha sido cuestionado por declaraciones que borran la distinción entre civiles y combatientes, afirmando al inicio de la ofensiva que no había civiles inocentes en Gaza".

"La incoherencia es grave. Resulta inaceptable que, mientras Chile debía exigir responsabilidades y defender con firmeza a sus nacionales, el presidente opte por reunirse con el jefe del Estado que vulneró esos derechos. Esa imagen es una señal de debilidad y de renuncia a la defensa mínima de la dignidad de una ciudadana chilena", añadió al recordar que la semana pasada Israel detuvo a una chilena que viajaba a bordo de la Flotilla Sumud, que trata de quebrar el asedio de Israel a Gaza.