El Presidente José Antonio Kast realizó este martes, 69 días después de asumir el poder, el cambio de gabinete más rápido desde el retorno a la democracia. En el Salón Montt-Varas de La Moneda, despidió "con cariño y afecto" a Trinidad Steinert y Mara Sedini, dos de las ministras más criticadas de su Administración, que habían tenido amplias dificultades para desplegar su labor y que hace ya varias semanas estaban recibiendo cuestionamientos desde las propias filas oficialistas. "No esperaba hacer este cambio de gabinete.
No era lo que tenía pensado para esta etapa de Gobierno. Pero en base al sentido de urgencia que hoy tiene nuestro país y a la necesidad de responder a las tareas que Chile nos encomendó, es que he decidido realizar este ajuste", dijo Kast en su discurso. Agregó que "el trabajo del Gobierno no se termina en un cambio de gabinete.
Sigue, y hoy día sigue con más fuerza, porque algunas cosas que pueden doler, algunas cosas que uno no espera, en ocasiones fortalecen". "A quienes hoy nos dejan en este gabinete -Trini, Mara- tengan siempre claroque van a contar con este Presidente, con este gabinete, que es un grupo humano extraordinario", dijo en tono personal, tras agradecerle a cada una por el esfuerzo desplegado. Vea también [Fotos] Cambio de gabinete: Primera dama reconfortó a las removidas Mara Sedini y Trinidad Steinert En su intervención, el Mandatario aludió a las dificultades que ha enfrentado el Gobierno en sus poco más de dos meses de instalación, pero llamó a la ciudadanía a tener paciencia y confianza en el "trabajo serio", en vez de atender en exceso al "ruido" de los conflictos.
"Les quiero decir a todos nuestros compatriotas que seguimos estando en un estado de emergencia, una situación compleja que requiere mucho trabajo y firmeza; y que no estamos para la pelea chica, esa que desgasta a muchos líderes, o a algunos líderes políticos que están ocupados en aquellas cosas que no le cambian la vida a los chilenos", expresó. "Hemos tenido que tomar medidas impopulares, sí. Y eso golpea a cualquier Gobierno.
Pero las tomamos con convicción, sabiendo que la única manera de recuperar y reconstruir nuestra patria es hablando con la verdad, es diciendo las cosas de frente, incluso aunque sean malas noticias. Porque es indispensable ordenar la casa", continuó, en aparente alusión al denominado "bencinazo" de fines de marzo. "Es lo que hemos estado (haciendo) en este tiempo: ordenando la casa para que los inversionistas vuelvan a confiar en Chile.
Para que los ciudadanos vuelvan a recuperar los espacios públicos. Para que los Carabineros, nuestras Policías de Investigaciones, nuestros gendarmes, nuestras Fuerzas Armadas vuelvan a sentir el orgullo de pertenecer a esas nobles instituciones que intentaron ser desacreditadas por unos pocos, pero han vuelto a estar ahí frente a cada uno de nosotros", afirmó. "No hay soluciones mágicas" El fundador del Partido Republicano reafirmó que "con orden y con trabajo serio las cosas van a estar mejor.
(Pero) los resultados no son inmediatos. Ese esfuerzo requiere un tiempo. No hay soluciones mágicas.
Y nosotros estamos trabajando a conciencia". En esa línea, advirtió que "éste es un momento de llamar a la ciudadanía a distinguir lo importante, lo relevante, del ruido, que capta la atención de muchos, pero que no cambia la vida de nadie". "Nosotros sí queremos cambiar la vida de las personas -para bien- en temas de seguridad, desarrollo, salud, vivienda, educación...
Invito a cada uno a hacer una mirada retrospectiva de cómo estaba nuestra patria, de cómo paso a paso vamos recuperando espacios, de cómo paso a paso van a ir habiendo más puestos de trabajo", declamó. El Presidente cerró con un mensaje de agradecimiento "a los chilenos que confían en que el Gobierno va a sacar adelante todas las dificultades", y oró por "que Dios bendiga nuestra patria".