La Región de Coquimbo dará un paso inédito en salud bucal infantil con la implementación de un innovador proyecto que busca disminuir el riesgo de caries en niños y niñas, a través de un modelo basado en ciencia aplicada y diagnóstico avanzado. La iniciativa, financiada por el Gobierno Regional y desarrollada junto a la Universidad del Alba y Fundación Integra, contempla la evaluación de 2. 500 menores de 6 años en 63 jardines infantiles, con especial foco en sectores rurales, donde existen mayores brechas de acceso a atención odontológica.

El programa incorpora tecnología de secuenciación genómica para analizar la microbiota oral de los niños, permitiendo identificar bacterias asociadas al desarrollo de caries y entender por qué estas reaparecen incluso después de tratamientos. “El objetivo es avanzar desde un modelo reactivo hacia uno preventivo, abordando las causas de la enfermedad y no solo sus consecuencias”, explicaron desde el equipo a cargo de la iniciativa. Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es que, a partir de los resultados, se proyecta el desarrollo de un probiótico dental que permita reducir la prevalencia de caries en la población infantil, una solución que podría marcar un antes y un después en la salud bucal.

Desde el Gobierno Regional destacaron que esta iniciativa permitirá cerrar brechas en sectores más vulnerables, llevando diagnóstico y prevención a territorios donde el acceso a especialistas es limitado. Asimismo, desde Fundación Integra valoraron que el proyecto se implemente en jardines infantiles, considerando que la prevención debe comenzar desde los primeros años de vida, etapa clave para el desarrollo de hábitos saludables. En el ámbito técnico, el trabajo contempla evaluaciones clínicas, análisis microbiológicos y la identificación de bacterias beneficiosas y patógenas, lo que permitirá generar información relevante para futuras políticas públicas en salud bucal.

Con una inversión cercana a los $97 millones y un plazo de ejecución de 24 meses, la iniciativa no solo apunta a mejorar la calidad de vida de miles de niños, sino también a posicionar a la región en el uso de ciencia y tecnología aplicada a la salud.