La paradoja resulta inevitable: quien hoy debe velar por el cumplimiento de las normas laborales y la erradicación del acoso en los espacios de trabajo es, al mismo tiempo, la persona señalada como presunta autora de maltrato contra una subordinada. La Unidad Jurídica de la Contraloría Regional de Valparaíso anunció el inicio de un procedimiento disciplinario por denuncias de maltrato laboral que involucran a la actual seremi del Trabajo, Carolina Sangüesa. La decisión del ente fiscalizador se produce después de acoger una acción judicial ingresada en contra de la recién asumida encargada regional de la cartera, generando un escenario de alta tensión política y administrativa en la Región de Valparaíso.

Los hechos que motivaron la investigación se remontan a septiembre de 2024, cuando Sangüesa todavía no formaba parte del gobierno de José Kast, sino que se desempeñaba como administradora municipal en la comuna de Algarrobo. Fue precisamente en ese contexto, en medio de una Fiesta Costumbrista, donde la entonces autoridad edilicia habría maltratado a una funcionaria municipal. El caso, que en un principio pudo haber quedado circunscrito al ámbito comunal, ha escalado hasta convertirse en un expediente que ahora pone en jaque la idoneidad moral de quien lidera la cartera del Trabajo en Valparaíso.

De acuerdo con información a la que tuvo acceso Radio Bío Bío, el oficio 73940/2026 establece que la Unidad Jurídica del ente contralor ya cuenta con testimonios clave. Según lo estipulado en dicho documento, al menos cuatro funcionarios fueron testigos directos de los hechos, habiendo presenciado tanto la situación de maltrato como el evidente estado emocional de la funcionaria afectada. Este respaldo testimonial ha sido fundamental para que la Contraloría no desestimara la denuncia y avanzara en la apertura de un sumario disciplinario.

Luego de ingresada la denuncia, enmarcada en el artículo 82 de la Ley 18. 883 —que establece el estatuto administrativo para funcionarios municipales—, «la Contraloría decidió acoger la acción judicial, iniciando una investigación para esclarecer los hechos protagonizados por la actual seremi del Trabajo, Carolina Sangüesa», consignó el medio citado. El procedimiento no solo busca determinar responsabilidades, sino también establecer acciones de reparación y prevención.

En ese sentido, el organismo contralor ordenó a la Municipalidad de Algarrobo adoptar las medidas procedentes «para resguardar la salud mental de la interesada y de las presuntas víctimas, con el objeto de evitar una posible revictimización y fomentar un ambiente laboral libre de violencia». Estas medidas deberá ser ejecutadas en un plazo de 10 días hábiles contado desde la recepción del oficio, y tendrán que ser informadas al ente contralor en este mismo periodo. Más allá de la afectada directa, otra de las denunciantes —cuyo caso aún sigue en análisis— se refirió bajo anonimato a la decisión de la Contraloría, destacando que representa “un tremendo espaldarazo para quienes han sido víctimas y denunciantes de la exadministradora municipal de Algarrobo”.

En declaraciones a Radio Bio Bío planteó que el pronunciamiento del organismo fiscalizador envía una señal clara sobre la gravedad de las conductas denunciadas. La misma fuente profundizó luego en lo que, a su juicio, debiera ser el estándar mínimo en cualquier repartición pública. “La Municipalidad debiese ser siempre y en todo caso un espacio seguro, un espacio respetuoso de todas las personas que trabajen en ella.

Cualquier situación que afecte la dignidad, integridad, bienestar de funcionarios, es preocupante. No puede ser normalizada bajo ninguna circunstancia”, sostuvo. También subrayó que este caso trasciende la mera conflictividad interpersonal, instalándose en el terreno de los principios éticos que rigen la función pública “Aquí no solo está en juego una relación laboral, sino que principios básicos también de respeto, de trato, de probidad en el ejercicio de la función pública”, expresó.

En la misma línea, extendió un llamado a las autoridades responsables del proceso que la situación “se aborde con seriedad, responsabilidad y sobre todo en resguardo de las personas y garantías de las condiciones laborales libres de violencia”. Carolina Sangüesa fue designada por Kast tras intempestiva salida de seremi El ingreso de Carolina Sangüesa al gobierno de Kast no estuvo exento de polémica, y se produjo en medio los fallidos nombramientos de seremis que se han registrado desde el 11 de marzo en el país, especialmente en la región de Valparaíso. Cabe recordar que fue nombrada rápidamente por mandatario de ultraderecha luego de la intempestiva salida de Carlos Montero de la Seremi del Trabajo.

Según reportó el diario El Observador, el contador público fue designado el 2 de abril, pero al transcurrir apenas cinco días decidió presentar su renuncia. En sus primeros 40 días, el gobierno de Kast acumula 18 seremis que no han asumido o han dejado sus cargos, principalmente por el incumplimiento de requisitos legales y antecedentes personales.