Con el objetivo de fortalecer la sana convivencia y generar espacios más seguros para toda la comunidad educativa, la Escuela Básica Villa Las Nieves de Punta Arenas comenzó a implementar durante abril la “Brigada del Buen Trato”, una estrategia impulsada por los funcionarios que integran el Comité de Buena Convivencia Escolar e incorporada formalmente al Plan de Gestión de Convivencia Escolar (PGCE) del establecimiento. La iniciativa busca promover ambientes de respeto durante los recreos, reforzar la prevención de la violencia escolar y entregar mayores apoyos a estudiantes que requieren acompañamiento en distintos espacios comunes del recinto, como el hall principal, los pasillos y el gimnasio. La brigada está conformada por siete estudiantes, quienes son fácilmente reconocibles por portar sobre su uniforme un pañolín amarillo con el mensaje “Convivencia positiva”.
Cada día de la semana, un curso distinto asume la responsabilidad de colaborar durante ambos recreos. Entre las funciones se encuentra entregar consejos a compañeros que enfrentan conflictos, acercarse a quienes se encuentran solos para dialogar y ofrecer ayuda, avisar al personal de turno ante situaciones complejas, acompañar a estudiantes que sufran accidentes o asistir a quienes necesiten apoyo en acciones cotidianas. La presidenta del Centro de Estudiantes, Maitte Gómez Vargas, destacó que ha permitido fortalecer los vínculos entre estudiantes de distintos niveles.
“La Brigada me parece muy buena idea ya que hace que distintos niños puedan socializar y hablar con los más pequeños, igual se logra que conozcan a la directiva del Centro de Estudiantes porque nosotros también participamos. Ojalá a los demás les guste y que se acomoden a vernos con los pañuelos”, dijo. En tanto, el delegado de Medio Ambiente del Centro de Estudiantes, Álvaro Aravena Garrido, explicó que el trabajo realizado por la brigada ya ha permitido intervenir en situaciones concretas dentro del establecimiento.
“La brigada ha sido gran ayuda para nuestra escuela en la Buena Convivencia. Un ejemplo sería que cuando vemos a niños que juegan brusco, intervenimos para decirles que no jueguen así. Otro ejemplo es que si vemos a un niño que está solo y no tiene amigos, vamos, conversamos y le preguntamos su nombre”.
La docente encargada de Convivencia Escolar, Gladys Téllez Oyarzún, señaló que esta acción nació desde el Comité de Buena Convivencia como una forma de apoyar la prevención de la violencia escolar y también de reforzar el trabajo de los funcionarios que cumplen turnos durante los recreos. Añadió que uno de los objetivos es incorporar a estudiantes con distintos perfiles y fomentar en ellos el sentido de pertenencia y responsabilidad. “Es una forma también de que los chicos logren empatía con los procesos que se llevan en la escuela.
También es una forma de incorporar a distintos chicos. No necesariamente chicos de buena conducta; todos, cualquiera puede acceder a la brigada. Y como es rotativo también, ha habido harto entusiasmo de los chicos de querer colaborar”.