Resiter, ligada a los empresarios Raúl Alcaíno y Álvaro Fischer, ingresó a evaluación sectorial el proyecto Centro de Valorización Norte (CVN), que apunta a convertirse en el primer centro de economía circular para la minería chilena y que considera una inversión inicial de US$ 20 millones. El proyecto se emplazará a unos 15 kilómetros de Antofagasta, en el sector industrial Nudo Uribe y busca transformar residuos industriales provenientes principalmente de compañías mineras en nuevos insumos reutilizables para distintos procesos productivos. La iniciativa contempla una superficie de 30 mil metros cuadrados y considera la instalación de una planta de tratamiento de plásticos con capacidad para procesar 170 toneladas mensuales, generando pellets y goteros reciclados para la minería.

A ello se suma una planta de clasificación de residuos metálicos, que podrá recibir entre 2. 200 y 2. 600 toneladas al mes, según los antecedentes entregados por la compañía.

La empresa además proyecta incorporar una planta de tratamiento de aguas y habilitar espacios destinados a seminarios, capacitaciones e investigación aplicada en economía circular y sostenibilidad minera. “La economía circular debe dejar de ser una aspiración para convertirse en un modelo económico que genera valor compartido para todos sus agentes a lo largo de todo Chile. Es nuestra intención hacer de este centro de valorización un referente regional que promueva el desarrollo de una minería sostenible y un futuro de mayor prosperidad” afirmó el CEO de Resiter, Julio Bertrand.

El gerente de minería de Resiter, Roland Haemmerli, agregó que “este centro permitirá transformar residuos que antes eran considerados pasivos en recursos reutilizables, alineándonos con los compromisos de descarbonización y sostenibilidad que hoy lideran el desarrollo minero de Chile”. Empleo y expansión regional Uno de los focos que releva la compañía es el impacto regional del proyecto. Resiter proyecta la creación de 180 nuevos empleos asociados al centro, los que se sumarán a los cerca de 2 mil trabajadores que actualmente mantiene en Antofagasta.

La firma aseguró que priorizará la contratación de profesionales, trabajadores y proveedores locales. Resiter lleva 25 años operando en la región y actualmente administra más de 120 mil toneladas de residuos anuales. Entre sus clientes figuran BHP, Codelco, Albemarle, Antofagasta Minerals, Sierra Gorda, Lomas Bayas y Altonorte.

“Por su relevancia minera y logística, Antofagasta merece soluciones circulares a la altura de sus desafíos. Dar valor a los residuos no solo mejora la competitividad de las industrias, también permite construir economías locales más resilientes, promover el buen uso de los recursos naturales y acelerar la transición hacia un desarrollo verdaderamente sostenible”, señaló el gerente de desarrollo estratégico de Resiter, Ricardo Lagos. Desde la compañía también destacan que el centro busca transformarse en una plataforma de innovación ligada a la minería, incorporando actividades de vinculación con estudiantes, investigadores y empresas tecnológicas.

Parte de un plan mayor El proyecto de Antofagasta forma parte de un plan de inversiones más amplio impulsado por Resiter para el período 2026 - 2028, que contempla una inversión de US$ 200 millones en iniciativas vinculadas a valorización de residuos y tratamiento de aguas en distintos países donde opera la empresa. La estrategia incluye nuevos centros de valorización para industrias como la salmonicultura, además de plantas de compostaje, reutilización de residuos industriales y producción de combustibles derivados de residuos (CDR) en países como Colombia y Perú. “Estos centros nos permiten atender las necesidades de valorización de dos de las industrias más importantes del país: la minería y la salmonicultura.

Con ello, aportamos a su sostenibilidad y al objetivo que Chile busca impulsar: crecimiento junto con cuidado del medio ambiente”, indicó el presidente de Resiter, Raúl Alcaíno. La firma, con presencia en seis países y más de 45 años de trayectoria, aseguró que el modelo que se desarrollará en Antofagasta será replicable en otras regiones del país y busca transformarse en un nuevo estándar para la gestión de residuos industriales y economía circular en minería.