La Flotilla Global Sumud (GSF) resiste y sigue firme en su objetivo de enfrentar el genocidio en Gaza, y romper el bloqueo criminal de Israel, mientras más de 30 barcos siguen su recorrido rumbo al enclave palestino para entregar ayuda humanitaria urgente para la población, la organización denunció que las fuerzas del régimen sionista han ejercido violencia sexual y física contra los activistas que forman parte de su tripulación. Cabe recordar que el convoy humanitario internacional partió el pasado 12 de abril de 2026 desde el puerto de Moll de la Fusta en Barcelona con destino a Gaza en un recorrido por el Mediterráneo, que incluye a Italia, Grecia y Turquía. Sin embargo, una semana después Israel interceptó a 23 embarcaciones de la flotilla a menos de 80 millas náuticas al oeste de la isla griega de Creta y durante esa agresión 181 civiles, fueron secuestrados y trasladados a la nave israelí Nahshon y posteriormente liberados, con excepción de los activistas Thiago Ávila y Saif Abukeshek, quienes permanecen detenidos por el régimen de Benjamín Netantahu, ,acusados de mantener vínculos con el movimiento Hamas, lo que es negado por ellos.
A través de un comunicado público, desde la misión humanitaria indicaron que están difundiendo testimonios preliminares de primera mano que detallan un «patrón de violencia física y sexual severa y degradación sistemática perpetrada contra sus tripulantes civiles tras la interceptación de la flotilla en aguas internacionales». «Estos relatos, recopilados tras la puesta en libertad de 179 participantes por parte de las autoridades griegas, indican una dependencia de la violencia física y el abuso, incluido el abuso sexual, como herramientas de intimidación y control«, señalaron. En el texto plantearon que mientras la atención internacional permanece centrada en la detención continua e ilegal de Saif Abukeshek y Thiago Ávila en la prisión de Shikma en Israel, han surgido testimonios de primera mano sobre los métodos utilizados por el régimen sionista para someter a los tripulantes detenidos.
«Los sobrevivientes informan que cuando las Fuerzas de Ocupación Israelíes (FOI) sintieron que su poder había sido desafiado, intensificaron la violencia física y sexual para someterlos«, indicaron, al tiempo qie destacaron que los testimonios describen un mecanismo de detención en condiciones infrahumanas que fue calculado y utilizado para quebrantar la determinación de los activistas. Según los relatos, las áreas exteriores contiguas a los contenedores donde se encontraban detenidos fueron inundadas con agua durante la noche, obligando a quienes dormían a la intemperie a soportar una angustia física extrema. A esto se sumó, la decisión de retirarles cualquier tipo de ropa de abrigo, zapatos y calcetines, junto con la falta sistemática de alimentos, agua potable y ropa de cama.
«Estas condiciones derivaron en que varios de los participantes de la flotilla sufrieran cuadros de hipotermia e hipertermia, sin recibir atención médica adecuada», denunciaron desde la GSF. Activistas sufrieron violencia sexual perpetrada por soldados israelíes Pero el horror no terminó en la exposición al frío. Los testimonios revelan un patrón de deshumanización a través de registros invasivos y humillantes.
Al menos cuatro activistas sufrieron violencia sexual directa a manos de soldados israelíes: dos personas reportaron haber sido penetradas analmente con un dedo; otras, haber recibido golpes repetidos y violentos en sus genitales, así como agarres, apretones y tirones en esa zona. Simultáneamente, se documentaron agresiones sexuales de tipo verbal. Desde la misión humanitaria subrayaron que estos actos no constituyen incidentes aislados, sino que reflejan una realidad más amplia y ya documentada sobre el trato que el sistema legal y militar israelí dispensa a los detenidos palestinos.
Vincularon estos abusos con la detención ilegal que aún sufren Saif Abukeshek y Thiago Ávila en la prisión de Shikma, quienes permanecen en huelga de hambre en protesta por su secuestro y el maltrato padecido. Pese a la agresión de Israel 30 barcos de la flotilla siguen rumbo a Gaza A pesar de la violencia ejercida por Israel, la flotilla resiste e informó que la partida de Creta con más de 30 barcos hacia Gaza es una declaración de persistencia. “A pesar del secuestro ilegal de nuestros compañeros, la guerra psicológica de la ocupación y la amenazante presencia de vigilancia militar y agresión, la flotilla permanece intacta”, señalaron en el comunicado.
El trayecto actual incluye una parada técnica en Marmaris, Turquía, donde representantes de más de 50 países se reunirán los días 10 y 11 de mayo en un simposio legal y una asamblea general para ultimar los planes estratégicos de la misión. La exigencia es clara: libertad inmediata para Abukeshek y Ávila, liberación de los casi 10. 000 presos políticos palestinos, alto el fuego permanente, fin del asedio a Gaza y responsabilidad por los crímenes cometidos.