Jaime Avilez Pinto, un padre de 42 años, fue asesinado por una banda criminal en el antejardín de su casa en Tomé, tras intentar evitar que los sujetos se llevaran a su hijo de 6 años. El crimen ocurrió durante la madrugada del lunes, cuando cuatro delincuentes irrumpieron en su hogar mientras él dormía junto a su pareja y dos de sus cuatro hijos. Una de las teorías apunta a que el ataque habría sido motivado por una deuda que otro de sus hijos mantenía con la banda.
"Hay varias hipótesis relativas a algún ánimo de venganza, algún ánimo de negocio ilícito o, derechamente, algún tipo de rencilla personal que hubiesen tenido con la víctima o con el grupo familiar", indicó el fiscal de ECOH Biobío, Michelangelo Bianchi. La historia del agricultor asesinado tras defender a su hijo Jaime Avilez Pinto era un agricultor y mecánico de 42 años. Era padre de cuatro hijos, incluido un carabinero que presta servicios en la Región Metropolitana.
Su segundo hijo, quien abandonó sus estudios y se fue del hogar hace algún tiempo, habría sido contra quien querían actuar los cuatro delincuentes. En ese contexto, con el objetivo de presionar al joven, los sujetos intentaron llevarse al hijo de 6 años de la familia junto a su madre. Al ver esto, el hombre salió en defensa de ambos.
"Entraron con un auto rojo, le pegaron de cola al portón, lo sacaron altiro. A la señora la maniataron de pies y manos, boca abajo; a la hija también, y se querían llevar al niñito. Entonces dijo Jaime: ‘Llévenme a mí’", expresó un testigo.
Posteriormente, se generó un forcejeo en el antejardín de la casa. Este enfrentamiento terminó con el padre recibiendo 11 impactos balísticos.