El fortalecimiento del empleo formal y la reducción de la informalidad se posicionan como los ejes centrales de la gestión del secretario regional ministerial del Trabajo y Previsión Social de Magallanes, José Miguel Salas Ponce, quien al iniciar su periodo delineó un diagnóstico que, aunque reconoce indicadores regionales por debajo del promedio nacional, advierte una afectación significativa en la vida cotidiana de las personas y sus familias. “La primera prioridad que tenemos tiene que ver con el empleo formal, la creación de empleo formal”, señaló, enfatizando que este tipo de trabajo implica el cumplimiento de marcos legales y acceso efectivo a derechos como cotizaciones previsionales y cobertura de seguridad social. En esa línea, planteó que el segundo objetivo apunta a reducir la informalidad laboral, fenómeno que alcanza un 20% en la región.

Subrayó que la informalidad no sólo impacta en el presente inmediato, sino que condiciona el futuro de miles de personas. En ese contexto, afirmó que “el cáncer de todos los sistemas laborales del mundo es la informalidad”, junto con reconocer que avanzar en formalización también implica enfrentar tensiones, especialmente en sectores donde los costos laborales son más difíciles de absorber. En esa línea, detalló que la contratación formal conlleva obligaciones como el pago de cotizaciones previsionales y seguros asociados, lo que puede representar una barrera para empleadores de menor tamaño.

Así la situación se complejiza en regiones como Magallanes, donde una parte importante de la actividad económica se sustenta en microemprendimientos. En ese escenario, el seremi reconoció que el camino debe ir acompañado de incentivos y políticas públicas. “Para generar mejor empleo necesitamos que las empresas comiencen a invertir.

Necesitamos generar un crecimiento económico, porque si no hay crecimiento económico es difícil que haya buen empleo”, puntualizó Salas Ponce. Desempleo femenino Otro de los puntos críticos abordados por la autoridad laboral es el desempleo femenino, que presenta brechas persistentes. “Las tasas de desempleo o desocupación femenina están por sobre la media a nivel nacional”, indicó, precisando que mientras el desempleo general alcanza un 6,2% en Magallanes, en mujeres llega al 9%, frente a un 7,8% en hombres.

Esta diferencia, agregó, responde en parte a costos asociados a la contratación de mujeres en edad fértil, lo que impacta directamente en las decisiones de los empleadores. En ese contexto, relevó el debate en torno a la sala cuna universal como una medida estructural. Manifestó que el actual marco normativo obliga a empresas con 20 o más trabajadoras a proveer este beneficio, lo que genera un costo adicional que no existe en la contratación masculina.

La propuesta de universalizar este derecho busca distribuir ese costo y eliminar una barrera de entrada para las mujeres en el mercado laboral, aunque reconoció que su implementación requiere una discusión responsable sobre financiamiento. El diagnóstico expuesto por la autoridad también se detiene en el impacto concreto de las cifras. “Tenemos, a 862.

000 personas que están buscando trabajo en Chile y no lo encuentran”, señaló. En Magallanes la cifra alcanza a 6. 504 personas.

A partir de estos datos, enfatizó la dimensión social del problema, considerando que cada caso involucra a grupos familiares completos. Es por ello que este será otro de los focos de la actual administración. Institucionalidad cercana En paralelo, planteó como tercer eje de su gestión la construcción de una institucionalidad más cercana.

“Nos gustaría generar un Estado que esté más cerca de las personas”, apuntando a mejorar la gestión, la coordinación entre servicios y la capacidad de respuesta. En ese sentido, relevó su experiencia previa en la Dirección del Trabajo, donde, según indicó, pudo conocer de primera fuente la angustia de quienes enfrentan conflictos laborales o situaciones de vulneración de derechos. Recorte del 3% En materia presupuestaria, el seremi abordó el escenario de austeridad, destacando que los ajustes deben centrarse en una mejor gestión y no en la reducción de derechos.

“Quiero dar tranquilidad a la gente porque estos recortes no van a implicar una pérdida de derechos sociales”, sostuvo, enfatizando que funciones clave como la fiscalización de la dirección del Trabajo y la entrega de beneficios a través del sistema previsional no pueden verse afectadas. Finalmente, el seremi abordó la calidad del empleo como un elemento central en la evaluación de las políticas públicas. “Si una persona tiene un buen empleo va a poder sustentar a su familia, va a poder vivir tranquila”, reiterando que el acceso a seguridad social y estabilidad económica son factores determinantes.

En esa línea, insistió en que el desafío no sólo pasa por aumentar la cantidad de empleos, sino por mejorar sus condiciones. “Tenemos que tener más y mejores empleos”, concluyó, subrayando que este objetivo está directamente ligado al crecimiento económico y a la capacidad del país de generar oportunidades sostenidas.