Más preguntas que respuestas A medida que pasan las horas, la sensación es clara: el cierre del programa deja más preguntas que certezas. ¿Fue una decisión editorial? ¿Un cambio de línea?

¿O simplemente el fin natural de un ciclo? Por ahora, no hay respuestas claras. Lo que sí queda es la impresión de que algo se pierde en el camino.

Y en ese contexto, la frase que marcó la despedida adquiere otro peso: la discusión no se termina, solo cambia de lugar. Porque si algo deja este cierre, es precisamente eso: la sensación de que el debate sigue, pero cada vez con menos espacios donde darse.