La nueva presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, asistió a una misa en la que encomendó su Gobierno "a Dios y a la Virgen de los Ángeles", patrona católica del país. "Esta celebración es un momento de fe y reflexión en el que encomiendo a Dios y a la Virgen de los Ángeles, patrona de Costa Rica, su intercesión por el pueblo costarricense y por mi gestión presidencial en este nuevo Gobierno", dijo Fernández previo a un evento celebrado el sábado, un día después de su investidura, a la que asistió el Presidente José Antonio Kast. La misa se llevó a cabo en la Basílica de los Ángeles, el principal templo católico del país, ubicado en la ciudad de Cartago, unos 25 kilómetros al este de San José, donde la mandataria, con lágrimas en sus ojos, entregó su banda presidencial como ofrenda a la Virgen.

La misa estuvo a cargo de Javier Román, presidente de la Conferencia Episcopal de Costa Rica y obispo de la provincia de Limón (Caribe), quien pidió "volver a reconocernos como hermanos" y un trabajo conjunto entre las instituciones del Estado para construir "una sociedad más humana, justa y unida". "Quisiera hacer un llamado sincero a la unidad nacional, que no significa pensar todos igual, sino aprender a caminar juntos buscando aquello que nos une como pueblo", manifestó el obispo. Politóloga y ferviente católica Fernández, una politóloga de derecha de 39 años de edad y vecina de la ciudad de Cartago, es una ferviente católica y ello quedó demostrado el viernes en su ceremonia de investidura, cuando un sacerdote hizo una oración casi al cierre del acto oficial.

En su discurso de asunción, la mandataria también hizo alusiones a Dios y le pidió sabiduría y fortaleza para llevar adelante su trabajo. La jefa de Estado para el periodo 2026-2030 firmó algunos decretos ese mismo día y el sábado no tuvo una agenda de actividades públicas, salvo la misa en Cartago. Fernández ha dicho que impulsará una reforma "profunda" del Estado para construir una "nueva Costa Rica", y promete aplicar "mano dura" contra el crimen organizado.

En esta línea, anunció que inaugurará una "mega cárcel" para 5. 000 presos inspirada en el modelo salvadoreño de Nayib Bukele; y que establecerá un Centro de Control y Comando (C5) de seguridad para combatir el crimen organizado. También anunció que impulsará proyectos de ley para avalar las jornadas laborales de cuatro días de 12 horas a la semana, la construcción de una "ciudad gobierno" para aglutinar edificios gubernamentales, proyectos de carreteras estratégicas, un tren eléctrico de pasajeros y una marina en el Caribe.