La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) está discutiendo la posibilidad de ayudar a los barcos a transitar por el bloqueado estrecho de Ormuz si la vía marítima no es reabierta a comienzos de julio, según un alto funcionario de la alianza militar. La idea cuenta con respaldo de varios miembros de la OTAN, aunque aún no tiene el apoyo unánime necesario, dijo un diplomático de un país de la organización. Ambos funcionarios hablaron bajo condición de anonimato.
Los líderes de los países miembros de la OTAN se reunirán en Ankara el 7 y 8 de julio. “La dirección política viene primero y luego ocurre la planificación formal”, señaló Alexus Grynkewich, comandante supremo aliado de la OTAN en Europa, al ser consultado sobre la posibilidad en una conferencia de prensa este martes. “¿Estoy pensando en ello?
Absolutamente”. Un movimiento de ese tipo representaría un cambio en la estrategia de la alianza militar frente a la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Hasta ahora, los aliados han insistido en que solo se involucrarían en el estrecho una vez finalizados los combates y cuando pudieran formar una amplia coalición que incluya a muchos países no pertenecientes a la OTAN.
Pero los problemas económicos se están profundizando, con el cierre del estrecho impulsando al alza los precios de la energía y derrumbando las proyecciones de crecimiento. No está claro exactamente cómo los países de la OTAN podrían garantizar un paso seguro para los buques comerciales a través del estrecho. Un reciente intento de Estados Unidos para hacerlo fue suspendido a los pocos días de su lanzamiento, pese a las considerables capacidades militares de Washington.
Un portavoz de la OTAN no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios. Irán bloqueó inicialmente el estrecho de Ormuz —por donde transita cerca de un quinto del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado— después de que Estados Unidos e Israel comenzaran a bombardear el país a fines de febrero. Desde entonces, el paso marítimo se ha convertido en una fuente de tensión entre Estados Unidos y sus aliados europeos en la OTAN, que se negaron a atender las exigencias del Presidente Donald Trump de colaborar en la reapertura del estrecho.
Trump ha manifestado reiteradamente su molestia por la reacción y Washington anunció recientemente que retirará 5 mil tropas de Alemania. El alto funcionario de la OTAN dijo que, aunque algunos aliados siguen oponiéndose a autorizar una misión de la alianza para el estrecho, terminarían respaldando la idea si el bloqueo persiste. El diplomático de la OTAN señaló que varios aliados sí apoyan intervenir para ayudar a reabrir el estrecho, aunque advirtió que otros siguen reacios a verse arrastrados al conflicto.
Grynkewich afirmó que es interés de los aliados que los barcos comerciales vuelvan a circular por el estrecho, destacando que Irán ha lanzado varios misiles hacia territorio de la alianza. “La paralización”, dijo, “está afectando de forma muy negativa a todas nuestras economías, y afectar nuestras economías impacta nuestra capacidad industrial militar en el largo plazo”. Aunque los aliados de la OTAN coinciden en querer reabrir el estrecho, han adoptado enfoques algo distintos frente a la guerra.
Algunos países, como España, han sido categóricos en su oposición al conflicto. Madrid incluso prohibió a Estados Unidos usar su espacio aéreo y bases para atacar a Irán. Sin embargo, la mayoría de los aliados ha otorgado discretamente acceso a sus bases para proporcionar apoyo logístico.
Una coalición liderada por Francia y Reino Unido también está desarrollando un plan para ayudar a asegurar la navegación en el estrecho de Hormuz una vez que disminuyan los combates. Algunos países incluso han desplegado activos en la zona en preparación. Eso no ha sido suficiente para apaciguar a Trump, cuya molestia se ha dirigido específicamente hacia Alemania.
Hasta ahora, sin embargo, Estados Unidos no ha realizado ninguna solicitud formal para una participación de la OTAN en el estrecho, reportó previamente Bloomberg.