27 Abril 2026 Una inversión cercana a losmillones será destinada a la implementación de medidas de protección en los CESFAM Norte y Nuevo Horizonte de Los Ángeles. / La Tribuna La decisión del ConcejoMunicipal de Los Ángeles de aprobar una inversión cercana a los $262 millonespara reforzar la seguridad en centros de salud primaria no solo responde a unanecesidad propia de la contingencia, sino que expone una realidad más profunda:la creciente tensión que hoy enfrentan espacios que, por definición, deberíanser seguros. El blindaje de losCESFAM Norte y Nuevo Horizonte, junto a sus dispositivos de urgencia asociados,marca un punto de inflexión.

No es menor que recintos destinados a la atencióny cuidado de la salud deban incorporar infraestructura de protecciónantibalística. La señal es clara y, al mismo tiempo, preocupante: la violenciaha dejado de ser un hecho aislado para transformarse en un factor quecondiciona el funcionamiento del sistema. Sin embargo, sería unerror reducir esta medida a una simple inversión en seguridad.

Lo que está enjuego es la continuidad de la atención, la integridad de los equipos de salud yla confianza de la comunidad usuaria. Cuando un CESFAM debe cerrartemporalmente por un incidente o activar protocolos de emergencia a la esperade Carabineros, no solo se interrumpe un servicio: se vulnera un derechoesencial. Las accionescomplementarias, como la televigilancia, refuerzo perimetral y la coordinacióncon autoridades dan cuenta de un enfoque más integral.

Pero también evidencianque la respuesta ha debido escalar en intensidad frente a un fenómeno que exigeser abordado desde múltiples dimensiones: social, institucional y comunitaria. En este contexto, lainversión aprobada es necesaria y es el primer paso de un plan que buscaextender estas medidas a toda la red de Atención Primaria de Salud, lo queplantea un desafío mayor: cómo equilibrar la protección sin deshumanizar losespacios de atención. La salud pública no puede transformarse en un entornohostil o inaccesible, ni para quienes trabajan en ella ni para quienes lanecesitan.

En este escenario, eldesafío para Los Ángeles y la provincia de Biobío no termina en la ejecución deestas obras en la atención primaria. La experiencia del Complejo Asistencial"Dr. Víctor Ríos Ruiz", donde se han reforzado accesos, instalado botones depánico y ampliado la televigilancia, da cuenta de una línea de acción que ya seextiende a distintos niveles de la red asistencial.

La seguridad en saluddebe consolidarse como una política sostenida, capaz de anticiparse a losriesgos y no solo reaccionar ante ellos. Ello implica fortalecer lacoordinación institucional, profundizar el trabajo comunitario y resguardar,con decisión, a quienes sostienen día a día la atención. Avanzar en estadirección no solo permitirá mejorar las condiciones de funcionamiento de losestablecimientos, sino también recuperar un principio esencial: que los centrosde salud sean espacios de confianza, donde la protección no sea una excepción,sino una garantía.

Porque las medidas que se implementarán en centros de atención de saludde Los Ángeles marcan solo el inicio de un plan mayor que busca extender estasmedidas a toda la red de Atención Primaria de Salud. En esa proyección no soloestá en juego la infraestructura o la inversión, sino la capacidad deanticiparse a un fenómeno que ya dejó de ser excepcional.