La preocupación generada a nivel internacional tras el brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius volvió a poner en alerta a las autoridades sanitarias y reabrió el debate sobre los riesgos asociados a la cepa Andes, una de las variantes más peligrosas del virus y la única conocida capaz de transmitirse entre personas en circunstancias muy específicas. El brote, investigado por organismos internacionales, ha dejado varios fallecidos y casos sospechosos entre pasajeros y tripulantes que viajaban entre Sudamérica y África, situación que activó protocolos sanitarios y monitoreo epidemiológico en distintos países. El Ministerio de Salud aclaró que la exposición primaria al virus no se habría originado en territorio nacional, aunque recordó que el país mantiene una alerta epidemiológica vigente desde noviembre del 2025.
Eso sí, desde el año 2019 que no se contabiliza un caso de transmisión por la cepa Andes de Hantavirus en nuestro país. En nuestro país, el Hanta es una enfermedad considerada endémica entre las regiones de Atacama y Magallanes, por lo que contamos con el desarrollo de experiencia médica, epidemiológica y científica en torno a este virus. Actualmente, los hospitales y centros de atención primaria cuentan con protocolos específicos de detección, aislamiento, derivación y seguimiento de casos sospechosos, lo que permite actuar tempranamente frente a eventuales contagios.
Desde la Seremi de Salud de Coquimbo recordaron que el hantavirus es una enfermedad de notificación obligatoria, por lo que todo médico tratante debe informar inmediatamente a la autoridad sanitaria cuando exista sospecha clínica. Según detallaron, ante síntomas como fiebre, dolor muscular o dificultad respiratoria, sumados a antecedentes de exposición en zonas rurales, silvestres o trabajos al aire libre, las personas deben consultar de inmediato e informar los lugares donde estuvieron. El protocolo establece que el profesional de salud debe solicitar exámenes complementarios, como hemogramas, radiografías de tórax y otros estudios para realizar diagnóstico diferencial.
Si el paciente cumple con la definición de caso sospechoso, debe permanecer hospitalizado o ser derivado a un recinto con capacidad de manejo intensivo ante eventuales complicaciones. Posteriormente, se toma una muestra específica para hantavirus que es enviada al Instituto de Salud Pública para confirmar el diagnóstico. Desde la Autoridad Sanitaria recalcaron que el pronóstico mejora considerablemente cuando existe diagnóstico precoz y tratamiento oportuno en centros preparados, mientras que la mortalidad suele asociarse a consultas tardías o fallas multiorgánicas severas.
La seremi de Salud, Karen Irribarra, explicó además las características del principal reservorio del virus en Chile que es el ratón de cola larga. “En Chile este roedor silvestre habita especialmente en sectores con alta vegetación y húmedos. Su tamaño es pequeño de 6 a 8 centímetros y la cola es más larga que su cuerpo, alcanzando incluso 14 centímetros”, señaló.
La autoridad agregó que el contagio ocurre principalmente por inhalación de aerosoles provenientes de orina, saliva o fecas de roedores infectados, siendo las personas que viven o trabajan en sectores rurales quienes presentan mayor riesgo de exposición. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran fiebre, dolores musculares, cefalea y problemas gastrointestinales. ATENCIÓN PRIMARIA CON PROTOCOLOS ACTIVOSDesde la atención primaria de salud también recalcaron que existen protocolos permanentes de vigilancia y derivación.
El director de Salud Municipal de La Serena, Emilio Trujillo, indicó que todos los centros de salud primaria cuentan con lineamientos enviados por el Ministerio de Salud para enfrentar eventuales casos. “En caso que una persona presente síntomas, antecedentes de riesgo o exposición a roedores silvestres en las seis semanas previas al inicio de los síntomas o contacto con un caso de Hantavirus en el mismo período, se activan los protocolos”, sostuvo. Añadió que existe vigilancia epidemiológica activa, lo que permite realizar seguimiento de familiares y contactos estrechos cuando se detectan casos positivos.
“Es por ello que el llamado es a estar atentos y a reforzar las medidas de seguridad para evitar contagios”, agregó. En tanto, desde el Departamento de Salud de Coquimbo señalaron que los equipos de los CESFAM permanecen en alerta desde comienzos de año debido al aumento de casos durante el período estival. “El protocolo es enviar al Hospital San Pablo de Coquimbo a todo caso sospechoso que cumpla el criterio de síntomas y contacto con ratones de cola larga”, explicaron.
Asimismo, detallaron que los funcionarios deben reforzar constantemente el uso de elementos de protección personal como mascarillas, guantes y pecheras desechables. Además, indicaron que ante cualquier sospecha se debe aislar precozmente al paciente en un box ventilado o en áreas separadas, junto con realizar la notificación inmediata correspondiente. RECOMENDACIONES PARA PREVENIR CONTAGIOSLa autoridad sanitaria reiteró además una serie de medidas preventivas para disminuir el riesgo de contagio, especialmente en zonas rurales o lugares que han permanecido cerrados por largos períodos.
Entre ellas destacan ventilar durante al menos 30 minutos y desinfectar con agua y cloro antes de limpiar espacios abandonados, evitando barrer en seco y utilizando mascarilla y guantes. También recomendaron mantener alimentos y basura fuera del alcance de roedores, sellar grietas y agujeros, mantener el pasto corto alrededor de viviendas y bodegas, y evitar dormir directamente sobre el suelo en campings no autorizados. Otro punto importante es no manipular ratones muertos con las manos desnudas.
En esos casos, se debe rociar el animal con cloro, esperar algunos minutos, recogerlo utilizando guantes y desecharlo en doble bolsa antes de enterrarlo. Finalmente, las autoridades insistieron en que la prevención, la consulta temprana y el diagnóstico oportuno siguen siendo las herramientas más efectivas para disminuir la gravedad y mortalidad del hantavirus en Chile. ente según protocolo epidemiológico local".