La seremi de la Mujer y Equidad de Género en Los Lagos, Karen Berríos, advirtió que el aislamiento geográfico en sectores rurales e insulares de la región sigue siendo un factor crítico que dificulta el acceso oportuno a redes de apoyo para mujeres víctimas de violencia, en un contexto marcado por casos graves en los últimos años. La autoridad sostuvo que esta realidad no responde a hechos aislados, sino a condiciones estructurales que han permanecido invisibilizadas, donde la distancia, la falta de servicios cercanos y la desconexión territorial aumentan los riesgos. “Para muchas mujeres rurales, la distancia física es la primera barrera para pedir ayuda y, en el mismo sentido, la violencia intrafamiliar y los femicidios que hemos presenciado en la región, especialmente en sectores rurales, no son hechos aislados ni casuales, son el reflejo de una realidad estructural que por años ha permanecido invisibilizada”, dijo.
En ese sentido, Berríos explicó que el trabajo de la cartera está enfocado en la implementación de la Ley 21. 675, promulgada en junio de 2024, que establece el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, poniendo énfasis en la pertinencia territorial de una región con características geográficas complejas. Agregó que ya se han iniciado coordinaciones con autoridades comunales para fortalecer la red de atención y prevención, junto con ampliar la cobertura hacia sectores apartados mediante un trabajo interinstitucional.
“Nosotros también vamos a trabajar con las organizaciones de la sociedad civil en materia preventiva a través de la capacitación, encuentros, diálogos en donde mi sello, como seremi, va a ser trabajar de forma preventiva para disminuir los femicidios, la violencia, etc. ”, sostuvo. La seremi relevó el rol de las organizaciones sociales y la comunidad en la detección temprana de estos casos, insistiendo en la necesidad de denunciar y utilizar los canales de orientación disponibles para enfrentar la violencia de género en la región.