Fue en el piso 11, en el amplio salón de directorio de la matriz de Codelco en pleno centro de Santiago, donde el Comité de Auditoría, Compensación y Ética (CACE) de la cuprífera decidió el 26 de marzo que debía iniciarse una revisión de las cifras de producción de la estatal. La cita, una de las 12 reuniones ordinarias mensuales que el comité realiza el último jueves de cada mes, tuvo un tono distinto al habitual. Como siempre, estaban presentes los cuatro directores independientes —elegidos por ADP— y que por ley deben conformarlo; y, como es habitual también, asistieron el resto de los miembros del directorio, aunque no tienen injerencia en las decisiones del CACE.

Sin embargo, llegado el momento de tratar el creciente cúmulo de dudas abiertas en el mercado, entre especialistas, exejecutivos y en la propia empresa por la sorprendente producción de diciembre, y la necesidad de despejarlas en términos de reputación, gobernanza y control interno, las miradas no fueron unánimes. El CACE, presidido por Tamara Agnic e integrado por Alfredo Moreno, Eduardo Bitran y Rubén Alvarado, venía discutiendo las distintas alertas recibidas tanto por canales internos de la compañía y medios de prensa, como por una denuncia anónima particularmente detallada, respecto de las dudas que generaba la producción récord de 172. 300 toneladas de cobre métricas finas en diciembre de 2025, no sólo 41% por sobre la de noviembre de ese año, sino también la mayor producción mensual de la década.

Los datos recabados hacían inevitable abrir una revisión formal, más aún en una empresa que venía tensionada por cuestionamientos internos y externos respecto de manejo de información y control corporativo, tras el lamentable accidente en El Teniente. Los argumentos, sin embargo, no convencieron al presidente del directorio, Máximo Pacheco, quien sin ahondar en las razones que habrían impulsado una mayor producción a fines de 2025, contraargumentó que Codelco ya enfrenta suficientes controles, monitoreos y exigencias regulatorias como para abrir una nueva auditoría sobre una situación que, a su juicio, ya había sido explicada públicamente. Días antes había atribuido el salto productivo de diciembre a la limpieza de inventarios y factores operacionales.

Los miembros del CACE se mantuvieron firmes y cohesionados e insistieron en su posición. Moreno, incluso, interrogó profusamente al presidente ejecutivo de la estatal, Rubén Alvarado, en una sesión en la que también estaban presentes el auditor de Codelco, Raúl Puerto —quien ejerce además como secretario del comité— y el secretario del Directorio, Hernán Sepúlveda, encargado de las actas. Siendo el CACE autónomo en sus decisiones, el proceso siguió adelante y derivó en un informe, hasta ahora preliminar y revelado por DF, que da cuenta de una sobreestimación de 20 mil toneladas en 2025.

Tras los descargos de los involucrados, la versión definitiva debiera presentarse entre lunes y martes de la próxima semana.