Un aplauso cerrado coronó el concierto sinfónico-coral con el que la Universidad de Concepción celebró el pasado jueves su 107 aniversario en Chillán. El evento estuvo a cargo de la Orquesta y Coro Sinfónico de la Casa de Estudios Superiores, bajo la dirección del maestro Luis Toro Araya, y contó con un programa que articuló dos dimensiones de la experiencia musical. En su eje central, el concierto para violín de Johannes Brahms, interpretado por el violinista chileno Bastian Loewe, que propuso una escucha profunda e intensa y, en contraste, una selección de oberturas y coros de Giuseppe Verdi, con fragmentos de algunas de sus óperas más conocidas, como La Traviata, Il Trovatore, Nabucco y La forza del destino, que llenaron de vitalidad y emocionalidad la sala.

Para la Vicerrectora de Relaciones Institucionales y Vinculación con el Medio de la UdeC, Dra. Ximena Gauché Marchetti, este es un aniversario especial, con la Universidad consolidando su arraigo en los territorios de Biobío y Ñuble y marcado por el cierre de un ciclo institucional, ya que se trata del último celebrado bajo la rectoría del Dr. Carlos Saavedra Rubilar, previo a la asunción de la Dra.

Jacqueline Sepúlveda Carreño, quien se convertirá en la primera mujer rectora de una universidad regional en Chile: “En este especial aniversario nos hacemos parte de la celebración junto a la Corcudec, brindándole a la comunidad hoy de Chillán, de Ñuble, un concierto maravilloso, que nos conecta con la cultura, con distintos momentos de la historia, con el virtuosismo del violín y con unas voces notables”, expresó. Chillán fue la primera de tres ciudades en recibir este espectáculo, que se repitió el viernes en Los Ángeles y el sábado en Concepción. El Subdirector UdeC Campus Chillán, Dr.

Daniel Sandoval Silva enfatizó en la importancia de que desde Ñuble se diera el puntapié inicial a las celebraciones. “Para nosotros es sumamente importante puesto que nos vinculamos directamente con la comunidad. Sobre todo poder hacerlo aquí, en el Teatro Municipal, que es una vitrina de gran relevancia.

Como Universidad, nos resulta muy gratificante poder compartir este regalo de cumpleaños de manera gratuita con la comunidad”, concluyó. Para Eduardo Díaz Rodríguez, director ejecutivo de la Corporación Cultural Universidad de Concepción, este nexo con los territorios no es casual: “Hay un trabajo sostenido en el tiempo y que se ha venido fortaleciendo y creciendo en la vinculación con las diferentes comunidades, con el dinamismo de las sociedades y las nuevas exigencias y las nuevas formas de mirar a las instituciones desde la comunidad. En ese sentido, creo que la Universidad se ha actualizado y está muy acorde a los tiempos.

Nuestra corporación cultural ha cumplido un rol fundamental con sus elencos estables, orquesta y coro, de replantearse contenidos culturales que involucren, que pongan en el centro siempre a las personas, que sea un espacio donde se generan encuentros, diálogos, donde puedan participar de forma cada vez más activa, como un cocreador. Creo que la UdeC sigue estando a la vanguardia en generar estos espacios de vínculo más allá de Concepción, extendiendo la gran familia a Chillán, Los Ángeles y a otras comunidades a las que hemos podido ir llegando con nuestras actividades culturales”, aseguró. Positiva recepción del público Al finalizar, los asistentes -entre los que había personas de varias generaciones- coincidieron en evidenciar su satisfacción.

Así lo expresó María Alejandra Ochoa Espinoza, quien llegó acompañada por su hija y una amiga “Un siete a la presentación, precioso el violín, hemos venido antes a ver el concierto aniversario y también los conciertos de Navidad que realiza la Universidad al aire libre. Nos vamos muy gratificadas”, comentó. Juan Carlos Araya Canales y su esposa, María Clarisa Yáñez Cerna, llegaron puntuales para buscar las mejores ubicaciones: “Hemos venido a disfrutar de este hermoso concierto.

Si bien no entendemos tanto de la cultura musical, aun así nos pareció espectacular, de gran nivel. Yo disfruté la sinfónica y mi señora los coros. Ambas partes se complementan muy bien”, afirmaron.

“Me encantó, es muy bueno haberme dado la oportunidad de venir. Mientras escuchaba, me inspiraba a hacer un montón de cosas. Es un enigma para mí, como artista, ver y escuchar a los músicos cómo controlan cada momento con tanta perfección y eso es muy inspirador y admirable”, manifestó al cierre la artista local Lorena Villablanca Esquivel.