Positiva reacción de las comunidades educativas Por su parte, los representantes de consejos escolares valoraron la oportunidad de visibilizar sus realidades y demandar mejores herramientas para enfrentar el ciberacoso y promover entornos de respeto mutuo. Adolfo Pávez, director del Liceo Juan Pablo II de Coyhaique manifestó. “Este encuentro puso sobre la mesa temáticas que son cruciales para los establecimientos en muchos aspectos.
A partir de lo que la ley establece hoy en materia de convivencia escolar y la mirada de los organismos de seguridad fortalece la relación al interior del sistema escolar que debe estar muy robusto. Cuando hablamos de convivencia educativa debemos apelar no solo a la acción de los colegios sino a los cánones de conducta que debe tener cada persona que forma parte de la comunidad escolar para aportar al cuidado y resguardo de todos. La construcción de la convivencia escolar es una construcción que nos compete a todos, en especial a las instituciones educativas, también a las familias para brindar las condiciones para el aprendizaje y desarrollo integral de nuestros estudiantes que es lo que motiva nuestro quehacer”.
Marcela Bahamonde, presidenta del Centro de Padres y Apoderados del Liceo San Felipe Benicio de Coyhaique expresó: “Fue una instancia muy enriquecedora ya que pudimos reflexionar sobre la convivencia escolar, los distintos tipos de acoso escolar, y el impacto que estas situaciones pueden tener en los estudiantes, en las familias, y en la comunidad. También conocimos los procedimientos que se activan frente a una denuncia y cada consejo escolar pudo analizar la realidad de su establecimiento, identificar brechas y comprometer acciones concretas para fortalecer ambientes más seguros y respetuosos. Agradezco la invitación a esta actividad que nos entregó herramientas valiosas para seguir trabajando como comunidad educativa en la promoción del bue trato y el respeto en la convivencia”.
Los compromisos y conclusiones técnicas derivadas de esta jornada serán sistematizados para actualizar los Planes de Gestión de la Convivencia Escolar de cada establecimiento participante. De esta forma, se busca que las dinámicas acordadas no se queden en el debate, sino que se transformen de manera inmediata en acciones concretas dentro y fuera de las salas de clases.