Durante el juicio, se retiraron los cargos contra Stephanie tras convertirse en testigo de la Fiscalía contra su familia. Mientras John y Coy armaron su defensa en torno a ser menores de edad, Cobbs y Paula apuntaban a ser obligados por Gertrude. Por su parte, la defensa de la mujer apeló a problemas de salud mental y a ser obligada por los niños.

Gertrude afirmó que Sylvia era prostituta, que tenía encuentros con hombres casados y que había provocado muchos problemas en su casa, aunque sin dar ninguna prueba. Su única testigo era su hija Marie de 11 años, que repitió exactamente las palabras de su madre, para luego desdecirse y confesar que había sido obligada a mentir. Paula fue condenada por asesinato en segundo grado y a los tres años de prisión salió en libertad condicional, hasta 2012 llevó una vida normal como funcionaria de un colegio, cuando fue expuesta en Facebook y despedida de su trabajo.

John fue condenado por homicidio voluntario y cumplió una pena de 18 meses un reformatorio juvenil, tras salir trabajó en diferentes iglesias ayudando a jóvenes y cambió su nombre a John Blake. Años después dio algunas entrevistas, donde mostró remordimiento por el crimen y afirmó que debieron ser condenados a más años. Murió en 2005 por complicaciones con una diabetes.

Cuy Hobbard también cumplió 18 meses en centro juvenil y luego se convirtió en un delincuente común, siendo sospechoso de otros asesinatos. Nunca cambió su nombre y fue despedido de varios trabajos por el crimen. Murió en 2007 de un paro cardiaco.

Rich Hobbs murió en 1972 de un cáncer al pulmón, a casi 3 años de su salida de prisión. Gertrude Baniszewski fue condenada a 18 años de cárcel, siendo considerada una reclusa ejemplar y en 1985 obtuvo la libertad condicional, se cambiaría el nombre de Nadine Van Fossan, se mudó con su hija Paula y murió en 1990 por cáncer al pulmón. El resto de sus hijos fueron dados en adopción a diferentes familias y cambiaron sus apellidos.

El caso ha sido retomado en varias series de televisión, con capítulos especiales en programas An american crime con Elliot Page y Catherine Keener, e inspiró a Jack Ketchum (1946‑2018) para escribir su libro The girl next door.