«Yo creo que en la actualidad el vínculo que tenemos con los pueblos originarios es muy difuso, a pesar de que estamos ahí conviviendo en el territorio. No se reconoce lo andino y muchas veces se les considera más como parte de Bolivia o de Perú, pero no chileno», reflexiona Fernanda Soto. En este punto, destaca que «la cosmovisión andina es súper importante que nosotros podamos observarla, entenderla, incorporarla, porque un chileno indígena aymara vincula toda su vida a la Pachamama».
«Deisy y su madre, como emprendedoras en el rubro de la lana de alpaca, activan constantemente ceremonias donde agradecen por el agua y sus animales, viven con una conciencia plena con la naturaleza, pero, a la vez, conectadas y situadas con el presente y la sociedad actual, con las tecnologías, etc. Este proyecto busca situarnos en ese presente y promover esta conexión humana», puntualiza la fotógrafa. Por su parte, para Deisy González, que se hagan este tipo de proyectos es relevante, pues se convierten en canales para que las comunidades aymaras conozcan la vida de otras mujeres indígenas: «No todas llevamos esa vida.
Por eso nos gustó participar en este proyecto que da a conocer otras experiencias de las personas en el altiplano, en los pueblos del interior», indicó. Finalmente, se informó que un segundo montaje de «Las cumbias que escuchamos allá arriba» se realizará en la ciudad de Valparaíso, en el Museo Baburizza, en una fecha por confirmar durante el primer semestre de 2026.