Esto, considerando que -pese a contar con la primera mayoría en número de diputados, con 21 parlamentarios electos- el bloque no consiguió sellar acuerdos con otros sectores que le permitieran asegurar la conducción de la corporación. Así lo señala el analista político de la Universidad Autónoma, Tomás Duval, quien asegura que "la presidencia de Jiles en la cámara de diputados supone la primera derrota política para el futuro gobierno". "Ya que si de concretarse ello supondría dificultades en la agenda legislativa futura y mostraría una falta de capacidad para construir mayorías políticas tan necesarias para un nuevo gobierno que requerirá de estas en futuro, ya que los resultados electorales de noviembre habían determinado que no existiría una mayoría oficialista en marzo", agregó.
Implicancias de la presidencia en el Senado Por su parte, la presidencia del Senado -además de dirigir las sesiones de la Cámara Alta- tiene responsabilidades institucionales de mayor alcance. El presidente del Senado forma parte de la línea de sucesión presidencial. En caso de impedimento temporal o vacancia del Presidente y del Vicepresidente de la República, le correspondería asumir el mando del país de manera interina.
Finalmente, quien ocupa ese cargo también representa oficialmente a la corporación en las relaciones con los demás poderes del Estado y en el ámbito internacional. En este escenario, Duval asegura que si Paulina Núñez (RN) se queda con la presidencia, "es todo lo contrario a la cámara, refleja negociaciones y acuerdos favorables al futuro gobierno e indicaría una buena señal política para el gobierno de Kast". Sin embargo, indicó que "el panorama en el congreso con estos resultados será muy complicado para el nuevo gobierno".