El sistema Isapre cerró 2025 con utilidades por $15. 361 millones, revirtiendo las pérdidas de $99. 754 millones registradas en 2024.

Sin embargo, según consignó la Superintendencia de Salud, de la mejora de los números "no se puede concluir que el sistema haya resuelto los problemas relacionados con su situación financiera estructural". Así, de acuerdo a lo explicado por el ente regulador y fiscalizador del sistema, en 2025 el resultado operacional del conjunto de las isapres -que mide cuánto ingresa por cotizaciones versus cuánto se gasta en pagar prestaciones médicas, licencias y gastos de administración y ventas- fue negativo en $ 24. 593 millones, es decir: el sistema gastó más en su operación cotidiana de lo que recaudó por cotizaciones.

Dicha pérdida, no obstante, fue un 87,4% menor que la registrada en 2024, cuando alcanzó -$ 195. 509 millones. "Entonces, ¿de dónde provienen los $15.

361 millones? " pregunta para luego explicar la Superintendencia en su comunicado. "La respuesta está en el resultado no operacional, que en contabilidad registra ingresos y egresos que no forman parte del resultado operacional: ingresos financieros - entre ellos, los intereses generados por la garantía que las isapres deben mantener para cubrir deudas con eneficiarios y prestadores -, otras ganancias o pérdidas, y otros ítems de esa naturaleza".

Así, en 2025, ese componente alcanzó $39. 177 millones (por debajo de los $60. 468 millones de 2024), cifra que superó la pérdida operacional y generó el resultado final del ejercicio.

O sea, el resultado final se explicó, según el ente, por la reducción de la pérdida operacional, debido a que los ingresos crecieron más que los costos. En esa línea, el órgano detalló que las cotizaciones aumentaron 11,2% nominal respecto a diciembre de 2024 -por el alza del precio base en el proceso de adecuación de 2025-, mientras que en los costos las prestaciones de salud aumentaron 8% y los gastos de administración y ventas crecieron 6,9%. Sin embargo, el costo en Subsidios por Incapacidad Laboral -el pago de licencias médicas- registró una baja de 13,6%, pasando de $832.

474 millones en 2024 a $ 719. 518 millones en 2025, lo que compensó parcialmente el alza de los otros costos, de modo que el crecimiento total quedó por debajo del incremento de ingresos. Se trata de la primera reducción nominal del costo en licencias médicas desde al menos 2012.

La Superintendencia advirtió que, pese a la mejora de 2025, el sistema mantiene un problema estructural: desde 2012, las cotizaciones han crecido 156%, mientras el costo en prestaciones subió 162,6% y el gasto en licencias médicas avanzó 180,4%.