Opinión 13-05-2026 Mascotas de personas sin hogar: realidad que requiere atención Mario Morales Director Carrera de Medicina Veterinaria Universidad de Las Américas, Sede Concepción El vínculo entre las personas y sus animales de compañía es reconocido como una relación significativa y estrecha. Para quienes se encuentran en situación de calle, las mascotas representan afecto, protección y una motivación cotidiana para seguir adelante. No obstante, esta convivencia también implica desafíos importantes, especialmente relacionados con el acceso al cuidado animal.

Este grupo social afronta una frecuente estigmatización por mantener un animal bajo condiciones de precariedad. A ello se suma una barrera crítica: gran parte de los albergues y servicios de salud no permite el ingreso de animales, obligando a muchas personas a elegir entre acceder a ayuda o permanecer junto a su compañero. Otro aspecto poco abordado es el bienestar.

Diversos estudios han evidenciado que perros pertenecientes a personas sin hogar pueden presentar altos niveles de estrés y angustia por separación cuando pierden contacto con sus tutores, manifestando conductas como vocalizaciones excesivas o destrucción de objetos. Esto demuestra la necesidad de promover educación en manejo y bienestar animal, incluso en contextos de alta vulnerabilidad social. Frente a esta realidad resulta necesario avanzar hacia políticas públicas más inclusivas, que reconozcan el vínculo entre las personas y sus mascotas como un elemento relevante dentro de las estrategias de apoyo social y sanitario.

Medidas como la implementación de registros mediante microchips, el acceso a atención veterinaria y la habilitación de espacios que consideren el binomio persona-animal, podrían contribuir tanto al bienestar como a la salud pública. Adaptar las intervenciones actuales no solo permitiría reducir brechas, sino también reconocer un vínculo que, para muchos, constituye su principal red de compañía y protección.