La costa de Guanaqueros se transformó en un espectáculo natural único tras la inesperada aparición de un fenómeno de bioluminiscencia que "iluminó" sus playas con intensos destellos azules, lo que se ha extendido por varios días, cautivando a residentes y a visitantes. Este fenómeno, provocado, según expertos, por microorganismos marinos conocidos como dinoflagelados —probablemente del género Noctiluca—, genera una luz azul brillante mediante un proceso químico natural que se activa con el movimiento del agua. Más allá de su valor científico, la bioluminiscencia ha posicionado durante estos días a la Región de Coquimbo como un atractivo emergente para viajeros que buscan experiencias únicas, reforzando el potencial del litoral chileno como escenario de fenómenos naturales capaces de sorprender y atraer visitantes durante distintas épocas del año.
Sin embargo, pese al alboroto que ha generado este fenómeno natural, según la información emanada desde la Cámara de Turismo de la Región de Coquimbo, se advierte una ocupación hotelera más bien menor, con una ocupación promedio cercana al 40%, por debajo de los estándares históricos. Desde el Servicio Nacional de Turismo (SERNATUR) de Coquimbo, se reconoce un ritmo de reservas más lento, pero aseguran que se trata de una tendencia a nivel nacional y que los niveles se mantienen similares a los del año pasado. Al respecto, un equipo de Diario El Día se trasladó hasta Tongoy y Guanaqueros para conversar con visitantes y turistas atraídos por este fenómeno natural.
Un bonito espectáculo Este es el caso de Susana Madina de La Serena, quien relata que “vinimos en familia a ver este espectáculo tan bonito de la bioluminiscencia, que dicen se está viendo en Guanaqueros y en Tongoy”. Susana aseguró que “siempre nos gusta venir porque es un lugar muy familiar, seguro y tranquilo, con gente muy acogedora. Además, se puede disfrutar de mariscos frescos, caminar por la playa y recorrer los humedales cercanos, así que aprovechamos todo el fin de semana largo para quedarnos”.
Por su parte, Antonio Barrera, proveniente de México, relató que "hace unos días fui a ver la bioluminiscencia y me pareció espectacular, nunca había visto algo así y de todas maneras lo recomendaría. Es algo genial aunque haga frío”. En tanto, Rafael Jaque, quien vino desde Santiago junto a su pareja, cuenta que hoy (ayer) "aprovechamos de venir a Tongoy para recorrer la bahía y el borde costero con la idea de ver la bioluminiscencia, pero se nos ha dificultado por la poca locomoción en este día festivo”.
Pese a esto, adelantó que “estamos evaluando si volver aquí el sábado o visitar el valle de Elqui. Es una región que nos gusta mucho porque tiene gran diversidad de panoramas, con distintos lugares para recorrer y aprovechar varios días”. En el caso de Ángeles Miranda, quien vino desde La Serena, llegó a Guanaqueros junto a otros amigos para celebrar el Día del Trabajador y también con la idea de quedarse durante la noche para ver la bioluminiscencia, "que es algo que nos llama mucho la atención.
Pero ya había venido antes y me parece un lugar muy bonito, con comida muy rica. Además recomendaría visitar el muelle, porque permite apreciar la flora y fauna marina. ”Afluencia de públicoDesde el ámbito del comercio, Hugo Vergara, quien atiende un local de venta de artesanías textiles y productos culinarios locales en Tongoy, señaló que “ha estado tranquilo este fin de semana largo; esperábamos un poco más de movimiento, pero ha sido levemente más bajo que Semana Santa”.
En ese sentido, reconoció que esperaba que el fenómeno de la bioluminiscencia atrayera más público, "pero no ha sido así y la gente comenta poco del tema. Creo que también influye el alza de costos y la cercanía de otros feriados”. Por el contrario, Patricio Ramírez, trabajador del restaurant Paraíso del Mar, en Guanaqueros, saca cuentas alegres gracias al fenómeno de bioluminiscencia, ya que “desde que comenzó ha sido muy positivo, porque ha llegado mucho turista, lo que para nosotros es clave, sobre todo considerando que en invierno la actividad suele ser más lenta”.
De acuerdo a Ramirez, “durante este fin de semana largo se ha visto bastante movimiento, especialmente en la noche con visitantes de fuera de la zona y además se están ofreciendo paseos en lancha desde las 21:00 horas, a $5. 000 para recorrer la bahía”. Por su parte, Octavio Muñoz, encargado de un puesto de ostiones vivos, en Tongoy, también coincidió en que “se ha visto harta gente este fin de semana, ya que la bioluminiscencia también se está viendo en playa Socos y ha traído bastante público, con visitantes de distintas regiones”.
Del mismo modo, Luisa Álvarez Rodríguez, residente de la Isla de los Trigales, sector cercano a Guanaqueros, afirmó que este fin de semana largo "hemos visto mucha gente y el pueblo ha estado mucho más lleno, en gran parte por el fenómeno de la bioluminiscencia. Es claro que ayuda bastante a la gastronomía, la artesanía y a los emprendedores locales”.