Poco a poco se ha ido armando el puzle para entender lo que pasó la madrugada del 11 de marzo, cuando el exconvencional Rodrigo Rojas Vade, fue hallado inconsciente en la Ruta 78, maniatado y con consignas de derecha escritas en su cuerpo. Aunque al principio se habló de un ataque, tipo secuestro en contra de la polémica figura, a medida que la investigación avanzó, la policía comenzó a sospechar de un autoatentado, ya que todas las pruebas apuntaban en contra del “Pelado”. En cuanto despertó del coma, Rojas Vade fue interrogado por la PDI, pero en esa instancia no aportó con ninguna información, ya que aseguró que no recordaba nada.
De acuerdo a lo revelado por Radio Biobío, este lunes compareció nuevamente ante la policía, y entregó su versión de los hechos, aunque nuevamente fue poco contundente. La única novedad de estas declaraciones, es que negó haber fingido el ataque. La diligencia estuvo a cargo de funcionarios de la Brigada de Investigaciones Policiales Especiales (BIPE) Antisecuestros de la región Metropolitana Según los antecedentes que manejan los investigadores, no hubo una “intervención de terceras personas” en el atentado en contra del Pelado Vade, por lo que la idea era comparar sus palabras con lo de la carpeta investigativa.
“Se busca acreditar su relato con lo investigado y donde aparentemente no sería por agresión de terceras personas y tampoco secuestro”, dicen los inquiridos. El medio citado detalló que el exconvencional prestó su declaración en el cuartel del BIPE Antisecuestros de Ñuñoa, durante al menos una hora. Junto con descartar la hipótesis de un ataque autoinfligido, el político señaló que era común en él que existieran episodios en su vida que después no recordaba.
Desclasificó que “hace cosas sin conciencia” y que “después no se acuerda”, señalan. Los investigadores aún están a la espera del análisis a los gastos de Rojas Vade, luego de que ya consiguieran levantar el secreto bancario de quien es el principal protagonista de la indagatoria.