Las cuentas de la luz volverán a subir a partir del 1 de julio, en un ajuste que impactará el gasto mensual de los hogares y responde a cambios acumulados en el sistema eléctrico en los últimos años. El reajuste no será uniforme a nivel nacional. En el norte se proyectan variaciones mínimas, incluso con posibles bajas en algunas comunas.
En la zona centro, particularmente en Santiago, los incrementos se estiman entre un 2,5% y un 2,7%. En el sur, en tanto, podrían registrarse alzas superiores al 10% o 15%, principalmente asociadas a los cargos por distribución. En la Región de Coquimbo, el aumento proyectado es de un 2,5%.
Esto significa que, si una familia gasta en promedio $20. 000 en electricidad, su cuenta subiría a aproximadamente $20. 500.
Al respecto, Miguel Torres, ingeniero eléctrico y académico de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Los Andes, explicó que estas alzas responden a deudas acumuladas entre 2020 y 2024, cuyo cobro fue postergado hasta julio de este año. El especialista indicó que el incremento promedio bordea los $1. 500 mensuales y se aplicaría en 48 cuotas, correspondiente al valor agregado de distribución.
Asimismo, detalló que cerca del 60% del alza responde al costo de la energía, asociado a ajustes tras errores de cálculo detectados por la Comisión Nacional de Energía. A esto se suman factores como la actualización de los peajes de transmisión, la variación del dólar y el IPC acumulado, que inciden en los contratos de largo plazo del sistema eléctrico chileno.