"El ministro Quiroz es un ministro más", dijo, a la pregunta de si el jefe de Teatinos 120 podría obligarlo a hacer el ajuste. A su vez, Quiroz buscó desescalar el conflicto, respondiendo que "Poduje está obviamente muy preocupado por la reconstrucción de Ñuble y Biobío". "Entendemos su preocupación y por eso estamos trabajando con la máxima celeridad para aprobar el proyecto de ley en el Congreso y poder obtener los fondos", agregó.

Pero el tema presupuestario no es lo único que genera diferencias entre ministros. También lo ha sido la apertura al diálogo con el Parlamento. El estilo dogmático del ministro de Hacienda versus el pragmatismo por el que apuesta la dupla de Claudio Alvarado (Interior) y José García Ruminot (Segpres) para alcanzar acuerdos en Congreso, es algo que ha abierto la teoría de las "dos almas" al interior del gabinete.

El punto de vista interncional Otro asunto que genera brecha, dicen en La Moneda, es la política internacional. Se comenta que en el gobierno de Kast hay quienes están por mantener la autonomía estratégica frente a China y Estados Unidos, sobre todo en tiempos en que se ha agudizado las diferencias entre ambos bloques, repercutiendo en la política nacional, como en la controversia por el cable submarino chino. Otros estarían por estrechar lazos con el Presidente estadounidense, Donald Trump, considerando la sintonía política del Mandatario con la Casa Blanca.

De hecho, el gobierno ya tuvo sus primeras aproximaciones, al suscribir dos acuerdos con Estados Unidos en materia de minerales críticos y seguridad. Sedini y Rincón En lo que compete a las simpatías, ha trascendido la buena relación que ha cultivado la ministra de la Secretaría General de Gobierno, Mara Sedini (Ind), con la ministra de Energía, Ximena Rincón (Demócratas). Ambas estuvieron involucradas en el trabajo del gobierno sobre el plan Chile sale Adelante.

Con todo, Sedini es de las ministras independientes del gobierno que es cercana al Partido Republicano, como sucede en el caso de la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert. En su equipo indican que la periodista también simpatiza con el Partido Nacional Libertario, y que su rol en la vocería la mantiene en contacto permanente con todos los ministros. En particular, también simpatiza con la ministra de Desarollo Social, María Jesús Wulf, con quien comparte en el comité político de Palacio.

Una relación estrecha es la de Alvarado y García Ruminot, quienes han llevado el diálogo del gobierno con el Congreso. Ambos se conocen hace mucho tiempo, al haber coincidido por varios años en la Cámara de Diputados, y luego en el Senado, cuando Alvarado (UDI) fue en reemplazo de Víctor Pérez, en circunstancias que este fue a asumir el ministerio de Interior durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera. Con todo, García Ruminot tiene constantes reuniones con Quiroz, quien cruza constantemente a su oficina en La Moneda, en el marco de la discusión sobre el proyecto de Reconstrucción.

Amistades previas Otros rostros del gabinete que se conocen previo al Ejecutivo, es la ministra de Medio Ambiente, Francisca Toledo, con su par de Educación, María Paz Arzola. Ambas sintonizan desde su paso por el think tank de Libertad y Desarrollo. Toledo también es cercana con el jefe de asesores del Presidente Kast, Alejandro Irarrázaval.

Se comenta que el ingeniero comercial apadrinó políticamente a la ministra de Medio Ambiente, al punto que en tiempos de la Oficina del Presidente Electo (OPE), se pensó que la ingeniera industrial podría asumir un cargo de mayor influencia dentro del gobierno. Cabe destacar que hay personeros del gabinete que vienen desde la carrera presidencial, como el ministro de Obras Públicas, Matín Arrau, quien fue jefe de campaña de Kast; Quiroz, que se desempeñó como asesor económico; Poduje, Wulf y Arzola, que colaboraron en materias sectoriales, y Sedini, que tomó fuerza de cara a la segunda vuelta, y en la instalación de la OPE.