“En 2024, el papa Francisco intervino con un discurso sobre la IA en la cumbre del grupo G7 en Italia. A esas alturas el Vaticano había avanzado bastante en el terreno de la ‘algorética’, advirtiendo que los algoritmos no pueden ser manipuladores ni completamente opacos a las autoridades, sobre todo cuando promueven adicciones de adolescentes y jóvenes”, precisa. En esa línea, describe a León XIV como “una voz moral que advierte contra la sustitución de la realidad por estímulos digitales, contra la soledad enmascarada de hiperconexión y contra el uso de la IA para simular vínculos humanos”.
Este vaticanista ve a León XIV como el papa llamado a interpretar una mutación histórica, impulsada por la revolución digital y la IA, así como por las guerras, las autocracias, la soledad, la desinformación y la crisis de sentido”. Boo explica que “Prevost conoce las redes desde dentro, entendiendo tanto sus posibilidades como sus peligros”. Es un papa que ejerce una lectura cristiana y humanista de los daños de la hiperconexión y quiere dar una respuesta moral, social y espiritual a la era de la IA, en su opinión.
Un observador interesado e informado. El papa sabe que la IA puede abrir posibilidades extraordinarias pero le preocupa que la tecnología, en lugar de seguir siendo un instrumento, se convierta en una fuerza que redefina al ser humano, capture su atención, manipule sus emociones o condicione su libertad interior y deteriore sus relaciones, apunta. Como licenciado en Matemáticas por la Villanova University de Filadelfia y alguien al que siempre le ha gustado la informática e incluso hacer páginas web, la visión que tiene León XIV de la IA es la de “un observador interesado e informado”, señala Boo en una entrevista con EFE.
“En los últimos cinco o seis años, Prevost ha seguido todo el análisis antropológico y teológico del Vaticano bajo el impulso de Francisco, tanto en las Pontificias Academias como en el Dicasterio para la Doctrina de la Fe”, puntualiza. Un nombre cargado de significado. Destaca que “a los dos días de su elección Prevost manifestó que tomaba el mismo nombre que León XIII -el Papa de la encíclica Rerum novarum (1891)- como respuesta a los desajustes laborales de la revolución industrial”.
Hizo esto “con la intención de hacer ahora lo mismo ofreciendo una nueva entrega ‘de doctrina social para responder a otra revolución industrial y a los desarrollos de la Inteligencia Artificial, que comportan nuevos desafíos en la defensa de la dignidad humana, de la justicia y el trabajo’”, añade. “Su objetivo es evitar desequilibrios todavía mayores en estos tres terrenos”, apunta Boo. Este vaticanista señala que León XIV “no es ‘tecnófobo’ ni se opone a la IA, cuyas ventajas prácticas reconoce, sino solo a la antropomorfización engañosa, la manipulación de los ciudadanos vulnerables mediante los `chatbots´ y a la manipulación de la realidad mediante imágenes y vídeos no identificados claramente como artificiales”.
El papa “ha alertado con frecuencia sobre el peligro de aislamiento y pérdida de pensamiento crítico que las redes y la IA están provocando”, enfatiza. La tecnología y la divinidad. A juicio del papa, uno de los principales retos que plantea la IA a la Iglesia es que “no se tome a esta tecnología como una especie de ‘nueva divinidad’ como la presentan algunos y que no se debilite la idea de que cada ser humano es imagen de Dios y por eso tiene una dignidad inviolable”, de acuerdo con Boo.
Otro reto que plantea la IA es que “no se empañe la percepción de Jesucristo como modelo y maestro, ni su mensaje de unidad de la familia humana, caridad respecto a los más débiles y necesitados”, entre otros. “Como las IAs explotan todos los terrenos, hay ya muchas que permiten ‘chatear’ con Jesucristo, María de Nazaret, los apóstoles o Moisés”, explica. “Naturalmente, es un fraude para ganar dinero apropiándose de los psicogramas de los usuarios.
Daña sobre todo a los jóvenes y aumenta su aislamiento, mientras que el cristianismo valora y propone la relación interpersonal real”, enfatiza. En otro plano, el papa ha alertado acerca del “peligro de que la omnipresencia comunicativa controlada por una docena de grandes empresas tecnológicas dañe el pluralismo y la democracia, pues la deriva autoritaria de los tecnoligarcas es clara, y el ‘neopaganismo tecno’ que promueven descaradamente algunos de ellos, también”, destaca Boo. Primeros y próximos pasos de León XIV.
“Desde el inicio de su pontificado, las intervenciones del papa sobre la IA han sido frecuentes y meditadas. La más sistemática hasta ahora es su mensaje sobre la IA de enero de 2026, ‘Cultivar voces y rostros humanos’”, señala Boo. En ese documento, León XIV exhorta con fuerza a “no renunciar al pensamiento propio”, y a no dejarse engañar por la IA como “amiga omnisciente” ni por la “simulación de la realidad”, y pide una reglamentación adecuada, tanto nacional como internacional, frente a los contenidos falsos, el fomento de las adicciones o la explotación de menores, detalla Boo.
Este vaticanista adelanta que “el panorama completo saldrá a la luz en su encíclica ‘Magnifica humanitas’, que será un punto de referencia mundial sobre la IA como la ‘Laudato si’ de Francisco lo fue respecto a la protección de la naturaleza, la ‘casa común’ frente al calentamiento global. Después de la encíclica, León XIV continuará su magisterio en todos los foros relevantes, concluye Juan Vicente Boo.