La jornada laboral de 42 horas semanales entró en vigencia el 26 de abril de 2026. Es el segundo hito de la Ley 40 Horas (N° 21. 561), que reduce gradualmente el horario de trabajo sin recortar remuneraciones.

El sector agrícola enfrenta la norma con condiciones propias. La estacionalidad del rubro y los sistemas de pago a trato hacen que la aplicación de la ley no sea uniforme en el campo. Óscar Melo, profesor del Departamento de Economía Agraria de la Pontificia Universidad Católica de Chile, señaló que el impacto depende del tipo de contrato.

Los trabajadores de temporada que cobran por rendimiento —y no por hora— quedan en gran medida al margen del cambio directo. "En muchos casos estos trabajadores operan bajo esquemas de pago a trato, donde el ingreso depende del rendimiento más que de las horas trabajadas", explicó Melo. Por eso, la reducción de jornada no los afecta de manera directa.

Los trabajadores permanentes sí deben adaptarse a la nueva norma. Las empresas ya reorganizan turnos y aprovechan la flexibilidad que permite distribuir la jornada en ciclos de hasta cuatro semanas. Pero esa ventana puede quedarse corta en temporada alta.

"Existen períodos que superan ese plazo donde la carga laboral aumenta significativamente, lo que limita la capacidad de ajuste", advirtió el académico. El momento más crítico es la cosecha. Los plazos son determinantes y no admiten demoras.

"La fruta no espera. Factores climáticos u otros eventos pueden alterar completamente el calendario", dijo Melo. En esos casos, la norma puede obligar a contratar más personal o recurrir a horas extra.

👉 Comparte esta noticia con alguien a quien le pueda servir. Puntos Clave 📅 Ley de 42 horas rige desde el 26 de abril de 2026🌾 Trabajadores a trato tienen impacto directo menor⏱️ Ciclos de 4 semanas pueden ser insuficientes en cosecha👷 Empresas ajustan organización y evalúan más contrataciones FUENTE: Portalfruticola.