Luego de que la Corte de Apelaciones de San Miguel ordenara la liberación de César Manríquez Bravo, exagente de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA) que era cercano a Manuel Contreras y que fue condenado por crímenes de lesa humanidad, la Asociación Nacional de Funcionarios y Funcionarias de la Subsecretaría de Derechos Humanos (ANFUDDHH), acusó que la autoridad del organismo "instruyó no apelar la decisión". Manríquez era el jefe del Estadio Chile, hoy Víctor Jara, luegar que fue utilizado como centro de detención por la dictadura. En ese lugar fue asesinado el famoso artista chileno Víctor Jara y también exdirector de Prisiones, hoy Gendarmería, Litré Quiroga.
Manríquez también está acusado de una decena de secuestros calificados de personas que fueron detenidas y que hasta el día de hoy aparecen como detenido-desaparecido. A través de un comunicado, la ANFUDDHH afirmó que esto sienta un "pésimo precedente", argumentando que el “Programa de Derechos Humanos, que presta apoyo legal y social a familiares de víctimas de ejecución política y desaparición forzada, históricamente se ha hecho parte en este tipo de decisiones buscando que criminales de lesa humanidad cumplan sus condenas luego de años de impunidad”. “No obstante, la autoridad de la Subsecretaría de Derechos Humanos, apartándose de este precedente, instruyó no apelar la decisión, lo que va en contra de las obligaciones del Estado y del mandato legal de la propia institución”, acusa la publicación.
De igual manera, la asociación sostuvo que "no agotar todas las instancias judiciales en causas relativas a condenados por violaciones a los derechos humanos va en contra de los estándares del derecho internacional en la materia, favoreciendo la impunidad e impide garantizar que estos hechos no vuelvan a ocurrir". Cabe recordar, que el tribunal ordenó que Manríquez fuese entregado a sus familiares para su custodia y tratamiento, luego de que su defensa presentara un recurso basándose en informes realizados por el Servicio Médico Legal, en donde se evidenciaba un estado de enajenación mental sobreviniente.