“Por eso es importante estar en estos espacios, para mostrar que detrás de cada producto hay conocimiento, trabajo y territorio, y que una industria realmente sostenible también tiene que hacerse cargo de eso”, puntualizó Echeverría Huequelef. En la misma línea, Elías Colivoro Chiguay complementa que “la mitilicultura que hoy sostiene gran parte de la producción del mejillón chileno tiene raíces en los pueblos originarios, en las prácticas tradicionales de nuestros territorios que influyen en el consumo, intercambio y comercialización”. “Las comunidades no solo somos parte de la cadena productiva, somos quienes cuidamos el equilibrio entre producción y sostenibilidad.

El desafío es poder acceder a mejores condiciones para competir, pero sin perder ese vínculo con el mar que también es nuestra forma de vida”, agregó Elías Colivoro. Un aporte desde Chile al debate global La participación de esta delegación busca posicionar a Chile no solo como un actor relevante en la industria del seafood, sino también como referente en modelos de gestión que integran conocimiento ancestral, sostenibilidad y justicia territorial. En un contexto de crisis climática y creciente presión sobre los ecosistemas marinos, la propuesta de los líderes chilenos representantes de pueblos originarios plantea que incluir a las comunidades en la toma de decisiones no es solo una cuestión de equidad, sino una condición necesaria para asegurar la continuidad de los océanos y de los sistemas alimentarios a nivel global.