Luego del remate de Flores, se desató una locura absoluta del cuadro porteño, festejando un triunfo increíble y que quedará en la historia del fútbol nacional. Llanto, abrazos y saltos por todos lados de un plantel wanderino que reescribió la historia con letras doradas, las cuales estarán siempre para la eternidad del club de Valparaíso. Antes de la tanda de penales, el técnico Felipe Salinas arengó de manera tremenda a sus dirigidos.
El ex defensor les dijo: "Elijamos un lado y muramos (sic) con ese. Seguridad, ya hemos enfrentado esta situación. ¿Estamos?
". "Lo que hicieron ya es maravilloso, lo dimos vuelta de nuevo y los terminamos metiendo atrás. Y así que ahora vamos con todo, muchachos", cerró su discurso, entre los gritos y la euforia de sus jugadores.
El resto, fue historia (y de la grande) en Quito.