En conversación con Emol, expertos revisan lo bueno, lo malo y las dudas que existen en la instalación del Gobierno de José Antonio Kast. Mauricio Morales, analista político de la U. de Talca, destaca como un elemento bueno que "el gobierno llegó con energía y un despliegue total.
Se notó el cambio de ritmo respecto al gobierno anterior, y eso fue una buena señal para la ciudadanía". Por su parte, Tomás Duval, analista político de la U. Autónoma, destaca que "me parece acertado resaltar el discurso de instalación enfocado en la emergencia y la capacidad para copar la agenda pública, lo cual ha mantenido una consistencia notable, aunque no exenta de ripios".
Para Claudio Alvarado, director ejecutivo del Instituto de Estudios de la Sociedad (IES), los elementos buenos del proceso de instalación del gobierno son "la disposición a adoptar decisiones impopulares y que se consideran correctas, adecuadas o necesarias. Es una disposición valiosa y poco habitual en la política actual". En tanto, también destaca como positivo "el discurso/mensaje del Presidente que reivindica de modo permanente el orden, la responsabilidad y la autoridad".
A juicio de Duval, lo más deficiente radica "en el manejo del alza de los combustibles, desde su anuncio hasta su ejecución, ya que impactó directamente en la popularidad del gobierno y del presidente Kast". Por otro lado, aborda el rol que ha tenido la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert. "Resultan preocupantes las dificultades de la ministra de Seguridad, cuya gestión se ha percibido tan porosa como la propia frontera norte, a pesar de ser la prioridad máxima del Ejecutivo".
Otra figura que ha estado en el centro de los cuestionamientos es la ministra vocera de Gobierno, Mara Sedini, quien "ha cometido diversos errores y aún no logra consolidar su espacio político de manera efectiva", sentencia duval. Morales, por su parte, subraya que "el gobierno comunica de manera deficiente y torpe. Se toman decisiones que luego se revierten y se emiten mensajes absurdos como el de 'Estado en quiebra'".
"Ha sido el flanco débil del gobierno, lo que perjudica directamente a su vocera", subraya. Alvarado, en tanto, también reconoce un aspecto negativo en "la dificultad para comunicar y justificar ciertas decisiones y agendas relevantes del gobierno". A ello, suma "los problemas que han rodeado la instalación de la Ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, promesa central de la campaña".
En cuanto a las dudas a tres semanas de la instalación del Gobierno, los expertos destacan factores como el avance de la zanja en el norte del país, el desempeño que están teniendo los ministros sectoriales y cuánto afectarán las complejas semanas en la agenda legislativa. Morales comenta respecto a las dudas que "el gobierno deberá transformar las decisiones en resultados. Hasta ahora se está construyendo, por ejemplo, una zanja, pero no sabemos su impacto sobre la migración irregular".
"Tenemos muchas cifras económicas, pero muy pocas sobre seguridad y migración. Por tanto, el gobierno debe entender que los huevos se cacarean todos independiente de su tamaño", acota. La otra duda que plantea el experto son los ministros sectoriales.
"Figuran muy poco salvo contingencias específicas. Casi nada sabemos de lo que hace el MIDESO, por ejemplo. Por tanto, el desafío es armar agenda desde lo social considerando el contexto de crisis económica.
Eso le dará rostro humano a un gobierno que parece un témpano de hielo", precisó. Por su parte, Alvarado pone el foco en "cuánto afectarán estas complejas semanas iniciales el despliegue posterior de la agenda legislativa del gobierno. Lo anterior, considerando que el Plan de Reconstrucción Nacional -que incluye un paquete de 40 medidas para atender las "urgencias" en distintas materias- se presentaría este mes de abril, y aunque aún no hay fecha clara, según ha expresado el ministro de la Segpres, José García Ruminot, se espera que esté aprobada en septiembre.