A los 25 años, Hania, una joven paquistaní que hoy vive en Chile y estudia Medicina, decidió compartir en redes sociales el proceso que vivió al cuestionar el uso del velo islámico y finalmente decidir quitárselo, a pesar de la negativa de sus padres. Su testimonio, publicado en TikTok, se volvió viral, por lo que BioBioChile conversó con ella, donde abrió una conversación sobre identidad, religión, migración y adaptación cultural. Dice que ama nuestro país y a su gente, sin embargo, recalca que se trata de una sociedad “bastante cerrada”.
Resulta que, la joven llegó a Chile cuando tenía apenas 12 años, tras dejar Pakistán junto a su familia para reunirse con su padre, quien ya llevaba una década viviendo en el país. “Vinimos porque mi papá quería darme un futuro mejor”, contó. “Tenía un amigo acá que le recomendó migrar porque en ese tiempo se podía tener un buen estilo de vida con la economía (del país)”.
Sin embargo, el aterrizaje en una cultura completamente distinta no fue sencillo para ella. Lee también... "Me dijo ’bájate de la micro’": Youtuber pone a prueba a micros de Concepción como pasajero incógnito Martes 31 Marzo, 2026 | 13:16 El choque cultural de una paquistaní en Chile Henia recuerda con claridad las primeras impresiones que tuvo al llegar a Chile.
Muchas cosas que para los nacionales eran cotidianas, a ella le resultaban completamente nuevas. “Me acuerdo de que lo que más me chocó fue ver a gente besándose en la calle”, relató. “Nunca había visto eso, ni siquiera en la televisión”.
También le llamó la atención la forma de vestir y ciertos hábitos alimentarios. “Ver a personas usando shorts o comiendo cerdo con tanta tranquilidad me sorprendía mucho, porque yo había aprendido que era un animal muy impuro”, explicó. Pero su mayor desafío no fue solo el choque cultural, sino la adaptación social en el colegio.
Hania llegó a vivir a Chillán, en un momento en que la presencia de inmigrantes era mucho menor que en la actualidad, según su relato. “Debido a la edad a la que migré, mi mayor contacto fue con compañeros de colegio. Y lamentablemente no me recibieron con curiosidad, como esperaba, sino con un rechazo muy fuerte”, recordó.
Su forma de vestir, sus ideas, su religión e incluso el idioma se transformaron en barreras para desenvolverse en Chile, a más de 16 mil kilómetros de distancia de su natal Pakistán. “El español es difícil de por sí, así que me tomó tiempo aprenderlo. Eso hizo más difícil comunicarme y empatizar con mis compañeros”, explicó.
En contraste, dice que los adultos chilenos tuvieron una actitud muy distinta. “Siempre me trataron excelente. Tenían curiosidad por mi país, me preguntaban cómo percibía Chile o qué comidas me gustaban”, añadió.
Lee también... Orgullo de ser chileno sube 8 puntos y alcanza su nivel más alto desde que se comenzó a medir Martes 31 Marzo, 2026 | 12:06 “No quería ser la ‘niña del velo’” Uno de los elementos que más marcó su experiencia fue el uso del hijab, el velo que muchas mujeres musulmanas utilizan para cubrir su cabello. Según explicó Hania, la interpretación predominante dentro del islam considera que el velo es una práctica obligatoria, aunque el texto religioso no lo establece de manera literal.
Hania utilizó velo desde que llegó a Chile. Pero con el tiempo comenzó a sentir que esa prenda la definía frente a los demás antes incluso de que la conocieran como persona. “Siempre era ‘la niña del velo’”, recordó.
Si bien, con los años, logró adaptarse mejor, hacer amigos y avanzar en sus estudios, cuando entró a Bachillerato en Ciencias en el 2019, el sentimiento de ser constantemente encasillada volvió. “A pesar de que estaba en otra ciudad, haciendo otra vida, seguía siendo la niña del velo. Y eso me frustraba mucho”, explicó.
Lo que finalmente la llevó a cuestionar el uso del velo ocurrió durante la pandemia de covid-19. Ya admitida en la carrera de Medicina, de manera online por el confinamiento, pasó meses con mucho tiempo para reflexionar: “Yo quería ser Hania. Una persona que puede ser buena, mala, chistosa, humilde o lo que sea.
Pero quería ser yo, no una etiqueta”, dijo. Con esas inquietudes decidió hablar con sus padres y plantearles su deseo de dejar de usar el velo. Aunque la respuesta inicial fue negativa, Hania insistió: “Rogué y rogué hasta que un día me dijeron que sí”.
“Sentía que llevar el velo me imponía un peso muy grande”, añadió. “Quería sentir el aire en mi pelo. Quería soltarlo, hacerme peinados, cosas pequeñas que a una le gustan”, contó, también.
A pesar de lo complejo del proceso, afirma que no se arrepiente de su decisión. Lee también... La capital europea donde los perros callejeros son tratados como reyes: hay más de 9 mil en sus calles Lunes 30 Marzo, 2026 | 20:01 Chile, migración y prejuicios La experiencia como migrante de Hania también le permitió observar ciertos rasgos de la sociedad chilena respecto a la diversidad cultural.
La joven pakistaní cree que en algunos casos existe una tendencia a rechazar lo desconocido entre los habitantes de nuestro país. “Sí considero que (Chile) es una sociedad cerrada en ciertas ideas de posesión respecto a ‘Chile es mi país’”, dice. También agrega que desde su punto de vista, “el rechazo a nuevas culturas se ha visto bastante con la llegada de venezolanos”.
Asimismo, su percepción es que en Chile “también hay una sensación de inseguridad que muchas personas relacionan con la migración”. No obstante, enfatiza que su experiencia personal no ha sido únicamente negativa. “La mayoría de las personas me ha tratado con mucho cariño, curiosidad y respeto hacia mi cultura”, afirmó.
Asegura eso sí, sentir un profundo afecto por el país donde creció: “A día de hoy amo Chile y a su gente”. Lee también...