La mañana de este jueves 21 de mayo, tras 18 días de intensa y angustiante búsqueda, se confirmó el hallazgo del cuerpo sin vida de Nicolás Gacitúa Fáundez, de 30 años. El malogrado tripulante, oriundo de la comuna de Constitución, se encontraba oficialmente desaparecido desde principios de mes tras el trágico volcamiento y hundimiento de la pequeña lancha a motor "Mateo Sebastián" en la costa de la provincia de Curicó, un accidente que conmocionó fuertemente a los trabajadores del mar de la Región del Maule. El trágico siniestro marítimo ocurrió a inicios de mayo frente al sector de Trilco, al sur del balneario de Llico, cuando la tripulación regresaba a tierra firme tras recolectar un importante cargamento de jibia.
El exceso de peso combinado con las complejas condiciones climáticas y el oleaje provocaron que la nave sufriera el accidente. En el lugar, dos de los pescadores artesanales fallecieron ahogados de forma casi inmediata, mientras que un único y milagroso sobreviviente logró nadar desprovisto de ropas hasta la orilla, alertando a los equipos de emergencia en un severo cuadro de hipotermia. Luego de semanas de rastreos ininterrumpidos por aire, mar y tierra, el mar devolvió los restos del joven pescador.
Según la información oficial emitida por la Fiscalía Local de Licantén, el cuerpo de la víctima salió de forma espontánea a la orilla en la playa de Boyeruca, ubicada en la vecina comuna de Paredones. Ante el hallazgo, el Ministerio Público dispuso de inmediato el despliegue de peritajes especializados en el sitio del suceso, ordenando diligencias conjuntas a personal de la Armada de Chile y de la Policía de Investigaciones (PDI). El lamentable desenlace pone fin a las labores de rastreo directo que movilizaron al GOPE de Carabineros, la Armada y la Fiscalía, sino también a la valiosa colaboración solidaria de las caletas de Duao, Llico y Vichuquén.