Documentos obtenidos por El Mostrador indican que la organización Political Network for Values (PNfV), presidida por José Antonio Kast entre 2022 y 2024, recibió financiamiento del Gobierno húngaro de Viktor Orbán por más de 405 millones de florines entre 2020 y 2024, equivalentes a cerca de US$ 1,34 millones. El mayor aporte se registró en 2022, cuando Kast asumió la presidencia de la PNfV, con transferencias por aproximadamente US$ 1,17 millones; los recursos coincidieron con la organización de la CPAC de ese año, evento ligado a redes internacionales de ultraderecha. La PNfV es presentada como una red conservadora con vínculos con organizaciones y movimientos como CPAC, Vox, CitizenGo, Opus Dei, Heritage Foundation y el Partido Republicano chileno, además de ser descrita como contraria a las disidencias sexuales y enfocada en valores religiosos y familiares.
Expertos y organizaciones de transparencia plantearon preocupación por la falta de claridad sobre el destino de los fondos y por la posibilidad de conexiones entre financiamiento extranjero y actividades políticas, especialmente considerando que la legislación chilena prohíbe aportes externos a campañas políticas. La investigación anunciada por el nuevo primer ministro húngaro, Péter Magyar, sobre los vínculos financieros de CPAC y organizaciones asociadas ha generado repercusiones en varios países, mientras en Chile diputados del Frente Amplio solicitaron crear una comisión investigadora y el Gobierno no respondió consultas sobre los recursos recibidos por la PNfV.