Fundamental ha sido durante este periodo también el trabajo que han realizado el grupo de canes que llegaron a la región para reforzar el trabajo de los carabineros. En los últimos meses, no solo han conquistado a la comunidad con su ternura y carisma, sino que han logrado convertirse en piezas estratégicas e implacables contra el crimen. Su despliegue en la zona ha marcado un antes y un después en la operatividad policial, logrando incautaciones de droga de volúmenes históricos y desarticulando redes delictivas.
Gracias a un entrenamiento de élite y un vínculo inquebrantable con sus guías, su labor no solo fortalece el trabajo en terreno, sino que consolida una nueva era en la lucha contra el narcotráfico y el delito en la región. Spot, históricoA fines de 2025, el sargento segundo Daniel Martínez, quien forma parte del OS7 Coquimbo, viajó hasta la capital en búsqueda del que sería su nuevo compañero canino: Spot, un tierno y juguetón border collie de 2 años. “Luego estuve un mes completo en Santiago para poder especializarlo en la detección de drogas y traerlo luego a la región”, precisa.
Lo que no pensó en ese momento es que, a corto andar, este ejemplar daría un golpe al narcotráfico en la zona, aportando al decomiso de cantidades históricas de droga, siendo destacado incluso en las noticias a nivel nacional por su tenacidad y compromiso. El primer golpe ocurrió a inicios de febrero de este año, durante un operativo de fiscalización en terreno en el ingreso norte a la Región de Coquimbo, por la Ruta 5. En medio de un control vehicular encabezado por carabineros especializados del OS7, Spot detectó la presencia de droga al interior de la carga de un camión.
El resultado: más de una tonelada y media de marihuana y clorhidrato de cocaína, distribuidas en más de 1. 400 contenedores, equivalentes a 2. 992.
868 dosis, avaluadas en más de 7. 500 millones de pesos. Posteriormente, en un nuevo procedimiento liderado por el OS7 Coquimbo, con apoyo de la Tenencia Carretera Elqui, el ejemplar detectó 559 kilos de marihuana procesada, consolidando así su segundo gran hallazgo en menos de un mes.
“Después en marzo tuvo otro procedimiento relacionado con encomiendas, donde detectó 6 kg de marihuana, haciendo un total de 2 toneladas, 55 kg de marihuana y los 13 kg de clorhidrato de cocaína en menos de 3 meses”, destaca el sargento segundo Daniel Martínez. Cabe destacar que Spot forma parte de una iniciativa piloto. A fines de 2025, el mando institucional decidió innovar e incorporar una nueva raza a la especialidad antidrogas.
Hasta ahora, los ejemplares utilizados históricamente habían sido pastor alemán, labrador o golden retriever. El border collie, reconocido por su inteligencia, energía y capacidad de trabajo, llega por primera vez a realizar las labores de apoyo policial. Cuenta que junto a Spot existen otros tres hermanos que fueron destinados a distintas unidades del país.
Baco quedó en Limarí, Inti en Antofagasta y Joe en Rancagua. “Para el tema de detección de drogas se utilizan perros que sean juguetones, que sean bien activos, porque la finalidad es encontrar a través del juego. La raza border collie particularmente genera eso, que son juguetones y lo otro que son canes que tienen una energía interminable”, precisa el sargento.
El guía señala que el can no solo ha permitido un combate histórico al narcotráfico, sino que también ha aportado con energía y ternura a la institución. “Espiritualmente ha traído mucha alegría a la sección OS7 Coquimbo, a nuestro trabajo, todo el mando de la repartición está muy contento con el trabajo que se ha hecho con Spot, ha traído solamente alegría”, manifestó. Aurum y Lenny, guardianes del ordenEn noviembre del año pasado arribaron también a la zona Aurum, una Ovejero Alemán y Lenny, un Pastor Belga Malinois, quienes se sumaron a las filas de Carabineros con la misión de reforzar las labores de prevención y acercamiento con la comunidad.
Ambos quedaron a cargo de dos funcionarios de vasta trayectoria. El sargento primero Rodrigo Berríos Valenzuela, de la Segunda Comisaría de Coquimbo, tomó la guía de Lenny, mientras que el sargento primero, Roberto Brignardello Concha, de la Primera Comisaría de La Serena, hizo lo propio con Aurum. “El perro en Carabineros tiene el mismo grado que su guía.
Así que, en este caso, la Aurum también es sargento primero”, comentó tras su llegada este último, destacando el lazo de compañerismo que se forma entre el funcionario y su can. Cabe destacar que, a diferencia de los canes del GOPE o del OS-7 (que se especializan en intervención o detección de drogas), estos ejemplares están adiestrados para labores preventivas de patrullaje y orden público, con presencia activa en los primeros y segundos turnos diarios. Sin embargo, ambos están preparados para responder ante situaciones críticas.
“Si se presenta una riña o un delito flagrante, el perro actúa por orden del guía o por instinto”, relató el sargento Berríos, quien destacó que el adiestramiento se centra en la obediencia y seguridad: “Son perros preventivos, entrenados para acompañar la labor diaria del carabinero en terreno”. La llegada de Aurum y Lenny sin duda aportan una señal de modernización y fortalecimiento de la institución, pero además generan un gesto de proximidad hacia la comunidad, especialmente en momentos donde la seguridad sigue siendo una preocupación central. En Limarí, en tanto, se suman Kyro, un pastor belga malinois y Baco, un border collie quien es hermano de Spot y también están aportando en la detección de drogas en esta provincia.