Faltaba una hora para el clásico y Fernando Gago daba la sorpresa. Ni Lucas Assadi ni Javier Altamirano. Dos habituales titulares, y de los mejores jugadores de la era de Gustavo Álvarez, quedaban fuera.

El técnico argentino golpeaba el tablero en su primer clásico. Apostaba por tres jugadores juveniles: Agustín Arce (21), Ignacio Vásquez (19) y Lucas Barrera (19). De hecho, "Pintita" ya antes del partido daba el primer remezón.

Dejaba a tres extranjeros fuera de la nómina: Lucas Romero, Felipe Salomoni y Bianneider Tamayo. Y ya con el duelo encima iba aún más allá. La ausencia de Assadi generaba más de un cuestionamientos a minutos del arranque.

Sin embargo, con apenas 10 minutos la decisión de Gago ya tenía respaldo. Vásquez fue un problemón por la banda izquierda del ataque azul. Hizo ver muy mal a Daniel González.

Cada vez que tomó la pelota lo complicó. A punta de velocidad y regates, buen un peligro constante. Le sobró personalidad.

Arce y Barrera estuvieron en la misma línea. Metidos siempre en el partido, dando equilibrio al mediocampo y mostrando como si la experiencia fuese ya parte de su carrera. Pero era recién su primer clásico universitario.

Los tres juveniles se llevaron los aplausos de los hinchas y del técnico. Fueron distintos, se atrevieron y no les pesó el partido. Al contrario, lo jugaron como cualquier otro duelo.

"Ellos entrenaron con todo en la semana, sabían que era un clásico. Los chicos lo jugaron con la intensidad que se debe en este tipo de partidos. Creíamos que era el mejor once, los chicos entrenaron muy bien en la semana y quedó demostrado hoy", resaltó el entrenador de la U.

Arce, elegido como la figura por la transmisión televisiva, también habló. "Hicimos un excelente partido, merecíamos la victoria para seguir escalando en la tabla, que es lo importante. Lo dijimos en el camarín, había que salir a ganar, es un clásico y gracias a Dios sacamos la victoria y de buena manera.

Feliz por jugar este tipo de partidos, lo esperaba hace tiempo. Ahora a ganarme el puesto", expresó el volante. Dos de 19 años y uno de 21.

Ellos le dieron otra ritmo a la U. Fue la apuesta de Gago. Fue la clave del triunfo.