Trump nuevamente se desquicia por críticas desde referentes MAGA El presidente Donald Trump lanzó el jueves 9 de abril ofensas contra cuatro comentaristas conservadores que osaron criticar su guerra contra Irán. Según BBC Mundo del 10 de abril, Trump escribió en Truth Social que Tucker Carlson, Megyn Kelly, Candace Owens y Alex Jones son “gente estúpida” y “unos perdedores”. La publicación revela una fractura sin precedentes en la coalición MAGA, justo cuando el mandatario enfrenta sus críticas más duras desde la ultraderecha.

“Lunático genocida”: la réplica de los exaliados Los aludidos respondieron con ferocidad. ElDiario. es reportó el 9 de abril que Candace Owens pidió “invocar la enmienda 25” contra Trump, calificándolo de “genocida lunático”.

Alex Jones denunció “crímenes de guerra” tras las amenazas presidenciales de aniquilar “una civilización entera” en Irán. Tucker Carlson, exestrella de Fox News despedido en 2023, declaró sentir “lástima por él”. Todos habían apoyado a Trump en 2024 y ahora lo acusan de traicionar el “America First”.

Mientras la Casa Blanca aseguraba buscar una salida diplomática, los hechos hablaron distinto. The Guardian informó este domingo 12 de abril que el vicepresidente JD Vance confirmó el fracaso de las conversaciones de paz con Irán en Pakistán. Vance aseguró haber hablado “media docena de veces” con Trump durante la crisis, aunque el presidente mostraba otras prioridades.

Esa misma noche, Trump asistió a un evento de la UFC en Miami junto al secretario de Estado Marco Rubio. Según The Guardian, el mandatario entró al Kaseya Center poco después de las 21:00, rodeado de sus hijos Ivanka, Tiffany y Donald Jr. , y del presidente de la UFC, Dana White.

Mientras sonaba Kid Rock, Trump estrechaba manos y sonreía para las cámaras, sin mostrar señal de preocupación por el colapso diplomático en Oriente Medio. En la jaula, Trump se “quedó atónito” ante una pelea particularmente sangrienta entre Josh Hokit y Curtis Blaydes. En el exterior, Vance explicaba a periodistas que Irán se negaba a ceder.

La imagen del presidente viendo combates mientras se frustraba la paz no pasó desapercibida para sus propios críticos de ultraderecha, quienes le acusan de priorizar el espectáculo sobre la seguridad nacional. La factura del desgaste interno Trump intentó retomar el control definiendo quién es verdadero MAGA. “No son seguidores de MAGA, son unos perdedores que intentan subirse al carro”, escribió.

Pero la evidencia es tozuda: Carlson realizó actos de campaña con Trump en 2024 y fue invitado a la Casa Blanca. La CNN incluso difundió un montaje con antiguas alabanzas del presidente a los mismos comentaristas que hoy insulta. La fractura es real y profunda.

Dana White, aliado clave de Trump, anunció que el presidente pidió añadir una pelea especial para el evento del 14 de junio en la Casa Blanca, por el 250 aniversario de EE. UU. Pero mientras Trump organiza combates, sus antiguos aliados mediáticos cavan su propia trinchera.

La guerra contra Irán no solo divide a Washington: está desgarrando el corazón mismo del trumpismo, exponiendo sus contradicciones más íntimas entre el aislacionismo y el imperialismo.