El primer ministro de Hungría, Peter Magyar, asumió este sábado la jefatura del Gobierno en una ceremonia celebrada en Budapest, en medio de mensajes de felicitación de líderes internacionales y con expectativas de un eventual cambio en la relación del país con la Unión Europea tras años de tensiones con el Ejecutivo de su predecesor, Viktor Orbán, ausente en la ceremonia. “Enhorabuena a Peter Magyar por asumir el cargo de primer ministro de Hungría”, señaló el presidente del Consejo Europeo, António Costa, en un mensaje publicado en redes sociales en el que destacó la coincidencia entre la ceremonia y las celebraciones del Día de Europa. El nuevo primer ministro prometió que su victoria en las elecciones de abril marcará una nueva etapa para el país.

“Los húngaros nos han dado la autoridad para poner fin a décadas de estancamiento, para abrir un nuevo capítulo, y aprenderemos a vivir como una sola nación de nuevo”, manifestó ante el Parlamento. Magyar también tenía previsto dirigirse a simpatizantes frente al Parlamento en Budapest para celebrar el inicio de su gobierno. Durante la jornada volvió a exhibirse la bandera de la Unión Europea frente al edificio parlamentario por primera vez en 12 años, en un gesto interpretado como un posible acercamiento a Bruselas tras años de desacuerdos entre el bloque y el gobierno de Orbán.

Con el apoyo de una amplia mayoría parlamentaria, Magyar se comprometió a revisar la gestión de los activos estatales y a impulsar cambios en la estructura política impulsada por el anterior gobierno. Además, dio a funcionarios y autoridades nombradas durante la administración Orbán —incluyendo al presidente, al fiscal general y a magistrados— plazo hasta finales de mayo para presentar su dimisión. Entre las prioridades del nuevo Ejecutivo figura desbloquear más de 20.

000 millones de dólares en fondos de la UE, considerados clave para reactivar la economía húngara y ampliar el gasto público en áreas como sanidad y educación. En ese sentido, el nuevo gobierno planea modificar el presupuesto de este año tras una auditoría exhaustiva, según declaró el nuevo ministro de Finanzas, Andras Karman. “Nos encontraremos en una situación muy difícil, pero saldremos adelante”, afirmó al portal húngaro 444.

hu. Para desbloquear los fondos europeos —incluidos casi 10. 000 millones de euros que expiran después de agosto— Magyar se comprometió a impulsar reformas vinculadas al Estado de derecho y medidas anticorrupción.

Además, declaró que buscará alcanzar un nuevo acuerdo político con la UE antes de que finalice el mes. El florín húngaro se apreció más de un 8% frente al euro este año ante la expectativa de que los fondos europeos vuelvan a fluir. Asimismo, la posibilidad de avanzar hacia una eventual adopción del euro también impulsó los activos financieros del país.

Magyar pide la dimisión del presidente Uno de los momentos más tensos de la ceremonia ocurrió cuando Magyar se dirigió directamente al presidente del país, Tamas Sulyok, para pedirle públicamente que dimita por su actuación durante el gobierno de Orbán. “Tenga el coraje de irse”, declaró Magyar, antes de criticar al jefe de Estado por su pasividad ante lo que describió como un deterioro democrático en el país. “Es hora de irse con dignidad, mientras aún sea posible”, añadió, reiterando que el mandatario tiene plazo hasta el 31 de mayo para dimitir.

Tras escuchar el discurso, Sulyok respondió defendiendo el respeto al Estado de derecho. “La supremacía del orden jurídico, que garantiza el orden y la previsibilidad, debe ser el principio rector contra quienes ejercen el poder en todo momento; la seguridad jurídica es un valor que debemos preservar en todas las circunstancias”, indicó.