Ubicada en la costa sur de España, Málaga se consolida como uno de los destinos turísticos más completos de Europa, al combinar historia, cultura contemporánea y una identidad gastronómica en expansión. Málaga ofrece una amplia variedad de espacios históricos que reflejan su pasado. Entre ellos destaca la Alcazaba de Málaga, considerada una de las construcciones musulmanas más importantes de Andalucía.

A pocos metros se encuentra el Castillo de Gibralfaro, desde donde se obtienen vistas panorámicas de la ciudad, mientras que en sus alrededores se ubica el Teatro romano de Málaga, vestigio de la época imperial. El recorrido continúa por el centro histórico, donde se levanta la Catedral de Málaga, conocida como “La Manquita” debido a su torre inacabada, uno de los íconos arquitectónicos de la ciudad. Cultura y arte: de Picasso a lo contemporáneo La ciudad también es reconocida por su vínculo con el arte.

Es el lugar de nacimiento de Pablo Picasso, cuya obra puede explorarse en el Museo Picasso Málaga y en su casa natal. En los últimos años, Málaga ha reforzado su oferta cultural con espacios como el Centro Pompidou Málaga, el Museo Carmen Thyssen Málaga y la Colección del Museo Ruso de San Petersburgo en Málaga. Para quienes buscan propuestas más alternativas, el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga y el barrio del Soho destacan por su arte urbano y oferta cultural independiente.

Gastronomía y reconocimiento europeo Uno de los factores que ha impulsado el turismo en Málaga es su gastronomía. La ciudad fue reconocida como Capital Europea de la Cultura Gastronómica 2026/2027, distinción otorgada en el Congreso Europeo de Gastronomía celebrado en Gdansk. “Esta distinción refuerza todo aquello que estamos haciendo en poco tiempo.

En apenas 5 años nos hemos convertido en la capital de provincia con más establecimientos estrella Michelín; al igual que Jaén ya tenemos cuatro en muy poco tiempo, así que el salto cualitativo de Málaga está siendo muy consolidado”, explicó a EFE, Jacobo Florido, teniente de alcalde del Ayuntamiento de Málaga. La cocina local combina tradición y modernidad. Platos como los espetos de sardinas —típicos del barrio de Pedregalejo— conviven con propuestas de alta cocina, en un sector que emplea a más de 51.

000 personas.