La República de Mali anunció este 10 de abril de 2026 la retirada de su reconocimiento a la denominada República Árabe Saharaui Democrática (RASD), en un giro diplomático que redefine su postura frente al conflicto del Sahara y la alinea con una tendencia internacional favorable al plan de autonomía impulsado por Marruecos. La decisión fue comunicada por el ministro de Asuntos Exteriores de Mali, Abdoulaye Diop, tras sostener una reunión en Bamako con su homólogo marroquí, Nasser Bourita, en el marco de una visita oficial orientada a fortalecer las relaciones bilaterales. Desde el gobierno maliense señalaron que este cambio responde a una nueva lectura del contexto regional, destacando que la cuestión del Sahara tiene implicancias directas en la estabilidad y seguridad del Sahel y África Occidental, zonas particularmente afectadas por amenazas transnacionales.
En ese contexto, Mali expresó su respaldo al plan de autonomía propuesto por Marruecos, calificándolo como una alternativa “seria, creíble y pragmática” para avanzar hacia una solución política duradera al conflicto. Asimismo, las autoridades reafirmaron su apoyo al proceso político liderado por las Naciones Unidas, subrayando la importancia del rol del Enviado Personal del Secretario General y de las resoluciones del Consejo de Seguridad, especialmente la resolución 2797 adoptada en 2025, que insta a alcanzar una solución mutuamente aceptable. La decisión también tiene un alcance estratégico en el plano bilateral y regional, ya que fortalece los vínculos entre Rabat y Bamako, además de enviar una señal al continente africano sobre la evolución de las posiciones en torno a este conflicto.
El gobierno de Mali informó que notificará oficialmente su decisión a organismos regionales e internacionales, así como al cuerpo diplomático acreditado en su capital. Este reposicionamiento refleja una dinámica internacional creciente que privilegia soluciones políticas viables, la cooperación regional y la estabilidad en un escenario geopolítico cada vez más complejo.