Si bien la actividad fue destacada por el Gobierno y el oficialismo, Manouchehri marcó el punto en que la esposa del Presidente no llevaba guantes ni un gorro de cocina, implementos necesarios para la manipulación de alimentos. Por lo mismo, llevó la situación a la Contraloría General de la República para que se pronunciara sobre aquello. “Nosotros no hemos atacado que la primera dama sirva un plato de comida.

Lo que nosotros hemos dicho es que un Estado de Derecho todos deben respetar las reglas de la primera dama para abajo”, defendió el parlamentario, que afirmó, además, no sentirse arrepentido de haber actuado así, pese a las críticas del oficialismo. “Es un tema de principios”, selló.