Un polarizado debate político dejó esta semana la agenda de control migratorio que impulsa el Gobierno del Presidente José Antonio Kast, marcada por la expulsión de 40 extranjeros y el anuncio de una mayor frecuencia en los vuelos de deportación. Mientras que en el oficialismo defienden la estrategia del Ejecutivo, centrada en una "amplia gama de iniciativas" y el refuerzo fronterizo, en la oposición cuestionan las medidas implementadas y las catalogan como una mera "política comunicacional" que no concreta cambios reales. Según el diputado comunista Marcos Barraza, una de las principales razones por las cuales Kast fue electo fue "para -como expectativa ciudadana- controlar la migración irregular", algo que, según su opinión, no se ha visto por el momento.
"Él propuso expulsiones diarias y no ha concretado ninguna expulsión. De hecho, han expulsado más seremis que migrantes venezolanos", arremetió el parlamentario, y argumentó que las acciones del Ejecutivo se centran más en la imagen que en los resultados tangibles. "Las políticas que han desplegado tienen un efecto comunicacional, pero que cada vez dejan de manifiesto que no son concretas, no son reales", enfatizó el exministro de Desarrollo Social.
Finalmente, Barraza sostuvo que, "en los hechos, la política migratoria sigue igual, y las expulsiones que se han materializado son aquellas que vienen de continuidad del gobierno del Presidente (Gabriel) Boric". Respaldo desde el oficialismo Desde Republicanos, por contraparte, el diputado Benjamín Moreno reafirmó el compromiso del Gobierno en materia migratoria, asegurando que "harán todo lo posible" para que resulte la idea de realizar múltiples vuelos de expulsión, pero "no se casarán con ninguna medida en específico". "Es una situación compleja, pero no vamos a cejar en los esfuerzos, por distintos medios, para poder empezar a expulsar a las personas con sus órdenes de expulsión pendientes y también a ordenar la situación migratoria.
Hay distintas formas de llegar al resultado y nosotros no estamos casando ni amarrando con ninguna en específico", detalló el parlamentario. El compromiso con el control fronterizo también es un pilar fundamental de la estrategia. Según Moreno, "desde un principio se movilizó al Cuerpo Militar del Trabajo para hacer las zanjas en la frontera norte, para empezar a controlar los flujos migratorios que venían ingresando al país".
"Por lo tanto, hay distintas medidas que en su conjunto nos van a ayudar a combatir la inmigración ilegal. Entonces, no es que estemos exclusivamente enfocados en los vuelos, (sino que) estamos trabajando en una amplia gama de iniciativas", puntualizó el militante de Republicanos. En el marco de esta agenda, fuentes del Servicio Nacional de Migraciones confirmaron una próxima reunión entre el líder del organismo, Frank Sauerbaum, con el Presidente Kast para abordar las distintas problemáticas en materia de migración, entre ellas la gestión con el régimen chavista en Venezuela, con el que las relaciones diplomáticas se mantienen cortadas.