Un fenómeno que se repite en todo el país y sectores económicos El aumento de marzo se observa en todas las regiones. La Región Metropolitana concentra el mayor número de casos, pero la brecha entre marzo y el resto del año se repite también en Biobío, Valparaíso, La Araucanía, O’Higgins, Los Lagos y otras zonas. Por consiguiente, no es un problema local, sino un patrón nacional.

Algo similar ocurre por sector económico. Actividades estrechamente ligadas a la movilidad y al contacto directo —como transporte, agricultura y administración pública— concentran las mayores diferencias. Sin embargo, incluso sectores de menor volumen, como servicios financieros, comunicaciones o actividades profesionales, registran sistemáticamente más accidentes en marzo que en cualquier otro mes.

El giro post pandemia: salud mental como dimensión estructural Aunque el “efecto marzo” es histórico, el período posterior a la pandemia incorporó un cambio relevante. Antes de 2020, las denuncias por enfermedades profesionales en marzo no superaban los 100 casos anuales. En 2025, esa cifra superó los 250 casos, lo que representa un aumento cercano al 150%.

El retorno laboral ya no implica únicamente volver a trasladarse y producir, sino también reintegrarse a entornos de alta exigencia emocional, con presión por rendimiento, adaptación organizacional y mayores niveles de estrés. En este nuevo escenario, marzo se consolida no solo como el mes con más accidentes, sino también como un período crítico para el bienestar psicológico de las personas trabajadoras. La importancia de “suavizar” el retorno Detrás de cada accidente hay una persona, una familia y trayectorias laborales que se ven interrumpidas.

Para las empresas, marzo supone más licencias, más días perdidos y mayores costos. Para el país, implica presión sobre los sistemas de salud y seguridad social. Reconocer que marzo es un punto crítico permite anticipar, reforzar la prevención y poner el foco no solo en la seguridad física, sino también en la salud mental.

Porque el retorno al trabajo no debiera traducirse en más accidentes, sino en mejores condiciones para enfrentar el año laboral de manera segura y sostenible. “Nuestro mensaje no es solo constatar un hallazgo estadístico. Es un llamado a fortalecer la gestión preventiva en uno de los momentos de mayor exposición del año laboral.

Porque marzo no es solo el mes en que se vuelve a trabajar, es también un mes que invita a hacerlo de forma segura y saludable”, concluye el Gerente de Prevención de Riesgos de Mutual de Seguridad.