Este proceso, abierto hasta el 9 de abril es una valiosa oportunidad para influir en cómo se aplicará esta Ley, y esa participación es clave. Las políticas no pueden construirse únicamente desde la norma; de no ser así, difícilmente se transforman en soluciones reales. Se requiere la participación de todos los actores del sistema, de la sociedad en su conjunto, comprometida con la misma.

En REBATVE hemos comprobado que es posible dar una segunda vida a estas baterías mediante prestaciones estacionarias, contribuyendo tanto en la reducción de residuos como en el fortalecimiento del sistema energético nacional, acercándola a la sociedad y la industria. Y sí, la Ley REP es un buen punto de partida, pero hoy estamos definiendo cómo se hará realidad, y eso exige un marco regulatorio que integre las capacidades existentes para hacerla realidad. El mensaje es, entonces: Dejemos de acumular problemas y construyamos más soluciones que residuos.