Fue diputado por tres periodos, tras los cuales llegó a la Cámara Alta en representación de la Región de Coquimbo en el año 2022, de la mano de la Democracia Cristiana, partido al que renunció para luego contarse entre los fundadores del Partido Demócratas, que tras la elección parlamentaria del año pasado fue disuelto por no alcanzar el mínimo de votos para seguir existiendo. En esta conversación con "La Vereda Política" de Diario Financiero, el parlamentario aborda a fondo el proyecto de reactivación económica del gobierno de José Antonio Kast y su postura al respecto. -Como tú sabes, Claudia, yo voté a favor de la reforma de tributaria del ministro de Arenas el año 2014.
Creo que en esa reforma tributaria se cometió un error, quedamos con un impuesto corporativo superior al promedio de la OCDE; y eso, creo q lamentablemente hizo disminuir el incentivo al riesgo empresarial, junto con la permisología, que corregimos con la Ley de Permiso Sectoriales. Y lo digo con sentido autocrítico: Creo en el debate de esa reforma tributaria, que tenía un fin noble, que era recaudar para gratuidad de la educación superior, no recaudó lo que se esperaba. -Pero todas las reformas tributarias de todos los gobiernos que las han hecho son una apuesta, al final.
-Por supuesto, son una apuesta. En este caso, lamentablemente, la puesta no resultó. Lo cierto, querámoslo o no, es que la consecuencia de esa reforma tributaria, fueron 12 años de crecimiento en torno a un promedio de 2% y eso hay que corregirlo.
Por eso, quiero darle una oportunidad a este proyecto de reforma tributaria, de reconstrucción nacional, como se ha denominado y que es una ley miscelánea con un conjunto de normas, porque es muy importante cuando un país tiene un desempleo de 850 mil personas sin trabajo volver a generar incentivos al riesgo empresarial, a la inversión y a la generación de empleo. -¿Cuáles son las medidas que más lo atraen para los objetivos que plantea? -Creo que la mejor medida es la del crédito del 15% para el empleo formal, la contratación de trabajadores.
Se estima, por ejemplo, que en la Región de Coquimbo se podrían generar 100 mil empleos. Es muy interesante, porque veo a muchos profesionales, ingenieros manejando Uber o vendiendo cosas en el Marketplace en Facebook, porque no encuentran trabajo y, creo, que una reforma de este tipo va a favorecer la contratación en el empleo formal. Y creo que había consenso en torno a bajar el impuesto corporativo.
Si uno escucha las declaraciones de Mario Marcel, por ejemplo, el año 2025, planteó bajar el impuesto corporativo de un 27% a un 24%, sé que lo hizo compensando con otros atributos, pero creo que hay un consenso bastante amplio entre los economistas, que mientras los países de la OCDE, que se han movido a una rebaja del impuesto corporativo, nosotros lo hicimos al revés y eso fue un error. “Hay un tema va a generar mayor debate, que es el término del pago de contribuciones (…). Lo que a mí me inquieta es que no venga acompañado por medidas de compensación social” -Hay estudios demuestren que bajar el impuesto corporativo es directamente proporcional con aumentar la inversión y el empleo.
-Hay buenas experiencias comparadas. Por ejemplo, Irlanda bajó el impuesto corporativo y aumentó la inversión, el empleo, el crecimiento. Los mejores años de Chile, particularmente a partir del gobierno del presidente (Patricio) Aylwin hasta el primer gobierno del presidente (Sebastián) Piñera demostraron que era posible combinar crecimiento económico con justicia social y los mejores años de crecimiento los tuvimos con una tasa de impuesto corporativo más baja, incluyendo el primer gobierno de la presidenta (Michelle) Bachelet.
Creo que desintegrar los impuestos también produjo un desincentivo a la inversión y a la generación de empleo. -¿Hay algo de lo que se conoce de la propuesta que le genere preocupación? -Más que las medidas específicas, hay un tema va a generar mayor debate, que es el término del pago de contribuciones para personas que teniendo más de 65 años tienen un patrimonio importante, obviamente, ahí se va a generar el debate.
Lo ha dicho Ximena Ossandón y otros diputados de Renovación Nacional. Lo que a mí me inquieta es que no venga acompañado por medidas de compensación social. Por eso, junto con la diputada Joanna Pérez y el senador Miguel Ángel Calisto, propusimos aumentar la cobertura del bolsillo familiar electrónico, que ha resultado ser una buena política pública, porque te permite devolver a las personas más vulnerables y de clase media lo que gastan en IVA en productos básicos.
Esto podría ser parte de un acuerdo, si el ministro Jorge Quiroz quiere tener aprobada la reforma en septiembre. -¿No le preocupa, por ejemplo, que la invariabilidad tributaria? -No me preocupa.
Sabes por qué Claudia, porque ya aprobamos el royalty minero. Si no hubiéramos aprobado un royalty minero, te diría que no, pero como aprobamos un royalty minero que ha sido muy eficiente, desde el punto de vista de asignarle recursos a los municipios donde se produce la minería, habiendo cerrado esa discusión, que lejos de lo que se presagiaba de parte de los agoreros del pesimismo, generó más inversión minera y no menos, es plenamente factible decirle a todos quienes quieran participar en inversiones por sobre US$ 50 millones que vamos a darle 25 años de invariabilidad. -¿Diría, entonces, que este proyecto compatibiliza crecimiento económico y justicia social?
-Creo que sí, porque en la medida que esto signifique disminuir el desempleo, mejorar la contratación y vaya acompañado, como estamos proponiendo, de medidas que compensen a los sectores vulnerables y la clase media, creo que es plenamente posible volver a conciliar en Chile crecimiento económico con justicia social. “Creo que José Antonio Kast tuvo un discurso más bien de extremos en su campaña, pero no ha hecho un gobierno de extremos” -¿Cómo ve el escenario para la tramitación del proyecto? -Sé qué es difícil, pero en la medida que todos los diputados y los senadores entiendan qué estas son medidas que van a apuntar en el sentido correcto, en cuanto a volver a poner incentivos al empleo, al crecimiento; que, además, va permitir compensar a los trabajadores, generar incentivo al empleo formal, que tiene mucho que ver con la seguridad ciudadana.
Una de las causas de inseguridad en nuestro país es el empleo informal y todo lo que ello conlleva. Yo soy optimista por naturaleza y creo que en la medida que se incorporen compensaciones de tipo social, como las hemos propuesto respecto al bolsillo familiar electrónico, vamos a tener esta reforma aprobada en el mes de septiembre. -¿Se un error al amarrar este proyecto al éxito del gobierno, como lo hizo el gobierno anterior con el proceso constituyente?
-Apoyar este proyecto no es relevante para el gobierno, es más relevante para Chile. Chile necesita volver a crecer, generar empleo, enfrentar la permisología. En ese sentido, más que un éxito o una derrota del gobierno, la aprobación de este proyecto va a significar una buena o una mala noticia y yo espero que sea una buena noticia para Chile.
-Pero en términos políticos, aquí se hizo una asociación entre la aprobación del proyecto y el éxito del gobierno. -Lo dijo el ministro José García Ruminot, porque tiende a ser honesto. Yo compartí con él en la mesa del Senado un año y él, con toda honestidad, dijo que esto es importante, porque está en el programa de gobierno.
Pero yo, como alguien independiente que no pertenece a la coalición de gobierno, que nunca llamé a votar por el Presidente Kast, me siento con la libertad de decir que este es un buen proyecto para Chile y su aprobación o rechazo va a ser una buena o mala noticia para el país. -Usted dice que no llamó a votar por Kast, pero en la segunda vuelta Demócratas aún era partido político y la entonces senadora Rincón apoyó la candidatura del actual mandatario, tanto que ahora es ministra de Energía, ¿cómo se entiende lo que dice si el partido apoyó a Kast? -Yo quise ser consecuente con lo había señalado en varias entrevistas y dije, en su aumento, que no iba a votar por los extremos, que no iba a votar ni por Jeannette Jara ni por José Antonio Kast.
Y cuando uno es tan categórico en afirmar algo como aquello, yo quise ser consecuente. Dicho lo anterior, creo que este no es un gobierno de ultraderecha, no es un gobierno de extremos. Creo que el Presidente Kast, desde su elección, demostró una capacidad de ampliar su espectro de apoyo, convocando precisamente a personas que no sólo habían estado en Demócratas y Amarillos, sino también a radicales como Jaime Campos y otros, y creo que ese ejercicio ha sido muy interesante.
Entonces, creo que José Antonio Kast tuvo un discurso más bien de extremos en su campaña, pero no ha hecho un gobierno de extremos.